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Una solución más para la obesidad: la cirugía bariátrica.

La obesidad es una enfermedad de origen multifactorial puede estar relacionado con datos genéticos-hereditarios, fallas del sistema endocrino o nervioso, factores ambientales, trastornos psicológicos, malos hábitos de conductas o costumbres y se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo. Hoy en día se presenta como una importantísima causa de mortalidad y desencadena otras enfermedades secundarias como las cardiovasculares, gastrointestinales, hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto, problemas hormonales, etc. Por Marianela Aveni Metz.  

08 de junio de 2010, 18:44.

Una solución más para la obesidad: la cirugía bariátrica.

La importancia de prevenir la obesidad radica en los costos de la calidad de vida no sólo desde lo económico si no desde la salud. La obesidad trae aparejadas innumerables complicaciones, desde hipertensión y diabetes hasta insoportables dolores en la columna y articulaciones.

El avance de la ciencia y la tecnología ha traído una solución para los que padecen esta enfermedad: la cirugía bariátrica.

El Dr. Luis Ibañez, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Católica de Chile nos explica que esta cirugía consiste en una vaina gástrica que transforma al estómago como en un plátano o en una manga delgada y tiene como función achicar el estómago. “Un estómago promedio tiene capacidad para un litro o litro y medio, con esta cirugía, se reduce a 100 cc, es decir, una taza; lo que disminuye el apetito y la capacidad de comer”.

La otra operación muy frecuentemente realizada es lo que se llama By pass gástrico, donde se achica el estómago más que en el caso anterior, quedando como un saquito de té. Pero en este caso “se hace una conexión especial con el intestino de modo que la comida se salta el estómago  y el intestino proximal, llegando a un estomago muy pequeño y pasa directamente a un metro y medio o dos metros más abajo que el intestino, cabe menos comida y se absorbe menos y por este mecanismo se baja de peso” explica Ibáñez.

“La cirugía es en el estómago, no en el cerebro”

Toda cirugía requiere de varios estudios previos, pero en este caso se suman otros que ayudan a determinar otros factores que influyen en la enfermedad y que ayudarán al paciente a cambiar incorporando nuevos hábitos y costumbres de una vida saludable.

La Lic. Pamela Deshayes, licenciada en psicología afirma que es necesario utilizar  técnicas  para conocer al paciente, esta es una instancia que hace hincapié en la parte preparatoria más que en la evaluación. Esto  ayuda a definir una situación diagnóstica, que no tiene por objetivo ser excluyente sino trabajar sobre puntos específicos e individuales para que esa persona llegue a la cirugía en las mejores condiciones posibles.  “Yo evidencio que hay características dependientes en estos pacientes y nosotros creemos que lo mejor que puede pasar por un tiempo es que esta dependencia sea con el equipo. Yo siempre les digo a los pacientes, que la cirugía es en el estómago no en la cabeza así que el proceso empieza mucho antes. Un paciente que posee cualquier tipo de adicción  no debería operarse hasta que esté tratado o resuelto el problema”.

El Dr. Ibáñez complementa esta explicación incluyendo la  necesidad de cambio en los hábitos de estas personas, ya que el éxito o fracaso de la operación dependerá en gran medida de la aceptación psicológica y conductual del paciente. ”Hay que educarlos, explicarles muy bien qué es la comida sana, qué tienen que comer, enseñarles a hacer ejercicio cuando nunca lo han hecho (…) de lo contrario ese paciente se va a desesperar en el post operatorio, se va a deprimir o bien va a bajar de peso al comienzo porque no puede comer, pero más adelante va  aprender  cómo engañar a la cirugía tomando helado o comiendo chocolate y finalmente la cirugía va a fallar (…) es necesario prepararlos adecuadamente para que la cirugía tenga muy buenos resultados”

Sabemos que la actividad física debería ser parte de la vida de todo ser humano, es un hábito saludable, que no sólo ayuda a mantenerse en forma sino que nos da energía, y felicidad. Innumerables estudios han demostrado que cuando hacemos ejercicio liberamos endorfinas -llamadas también, hormonas de la felicidad- que eliminan el cansancio, disminuyen el estrés, previenen y curan paulatinamente enfermedades cardiovasculares, entre otros tantos beneficios.  Las personas que vayan a exponerse a la cirugía bariátrica deben ser evaluadas y preparadas físicamente antes y después de la operación.  Al respecto Selene Gatti, profesora de educación física especialista en obesidad de la ciudad de La Plata, nos cuenta que la preparación física es un trabajo progresivo que lleva una programación y planificación  sistemática con una evaluación permanente tanto en la etapa pre como post operatoria.  Para esto, es necesario tener en cuenta la historia clínica del paciente, ya que muchos de ellos sufren obesidad mórbida y  hace años que no realizan actividad física. En algunos casos hay personas que han tenido que estar en cama por mucho tiempo. Al respecto, la Dra. Gatti cuenta que  para planificar la actividad física hay que tener en cuenta “la cuestión articular, si tienen lesiones o no, si hay alguna patología ya instalada, la capacidad de movimiento… y en base a eso se empieza a ver todo lo que es el perfil metabólico, después lo que son medidas antropométricas, y en base a eso, se hace un seguimiento para poder correlacionar datos”.

Si bien este método quirúrgico se postula como la mejor solución para la obesidad, no todas las personas que la padecen pueden recurrir a este tipo de operación. La Dra. Alicia Langelotte, médica del servicio de nutrición del hospital Durán, explica  que para definir a quién y cuándo es necesario operar hay que evaluar multidisciplinariamente al paciente. Es decir, de manera global: desde el punto de vista biológico,  psicológico, su actividad física, inserción social, su trabajo, su predisposición al cambio y  preparación emocional, lo que lleva un tiempo importante, que no depende de los médicos sino única y exclusivamente del tiempo individual de adaptación y logro de objetivos que tenga cada paciente.“El hecho de tener gran sobrepeso no quiere decir que esté o no preparado para la operación. Todos los seres humanos somos entes psico-bio-sociales y nosotros  como médicos o psicólogos preparamos al individuo para que los beneficios de la operación sean óptimos”, completa Langelotte.

Una solución extra

Dijimos anteriormente que una de las consecuencias de la obesidad es la diabetes, el Dr. Juan Eduardo Contreras, Jefe del equipo de cirugía en obesidad del Hospital Salvador de Chile, nos explica que las cirugías para paliar la obesidad colaboran con su tratamiento. “Es sabido que el paciente obeso a medida que aumenta de peso va adquiriendo enfermedades metabólicas secundarias, y cuando el paciente baja de peso con la cirugía bariátrica o  by pass gástrico también empiezan a  desparecer todas estas enfermedades”. Particularmente esta última operación ha demostrado curar la diabetes, no sólo por el descenso de peso, sino por su acción metabólica.

La obesidad es un problema público de nutrición y su vertiginoso crecimiento se hace cada vez más evidente en los países subdesarrollados. Si bien el avance de la ciencia nos trae benéficas soluciones, es menester profundizar, analizar y reflexionar sobre las políticas de cambio individuales y globales, incluyendo al sistema político de salud; las posibles intervenciones del Estado en la nutrición de los habitantes, la regulación de publicidades engañosas y la provisión de campañas de información.

Probablemente el mundo en el que vivimos sea el más generoso y abundante en provisión de alimentos y el más pobre y mezquino para proveer de educación; la ciencia avanza para curar… Pero el dicho dice: “Mejor prevenir que curar” no?.

Más información:

Felisa Araya Ramos, Presidenta fundadora de la Fundación Gaom…grupo de apoyo al obeso mórbido….tel  4527664 – 153617448

fundaciongaom@speedy.com.ar