Si se detectan a tiempo trastornos como el del personaje de Francella, puede alcanzarse una talla normal

20 de agosto de 2013, 07:08.

Si se detectan a tiempo trastornos como el del personaje de Francella, puede alcanzarse una talla normal

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Los padres deben estar atentos al crecimiento de sus hijos y llevarlos a todos los controles de rutina con el pediatra. Cuanto antes se llegue al diagnóstico, más altas son las chances de alcanzar el crecimiento normal. Todavía hoy, quienes padecen enfermedades del crecimiento sufren además trastornos emocionales, afectivos y discriminación social y laboral.

Recientemente se estrenó la nueva película “Corazón de León”, protagonizada por Guillermo Francella y Julieta Díaz,  cuyo personaje principal interpretado por Francella mide 1,35 m.  A propósito de este hecho,  desde la Asociación Civil Creciendo (Grupo de Padres de Niños con Trastornos en el Crecimiento) se quiere remarcar que muchos de los trastornos vinculados al crecimiento tienen un pronóstico favorable si son detectados a tiempo. La falta de diagnóstico precoz puede hacer perder la oportunidad del tratamiento adecuado.

La Sra. Inés Castellano, Presidente de Creciendo, enfatizó que “en la actualidad, aquellos niños a los que se les diagnostique tempranamente la enfermedad que padece el personaje de Francella en “Corazón de León”, tienen la posibilidad de alcanzar una talla normal”.

 La detección temprana es uno de los escollos más difíciles de resolver, pero se debe tener en cuenta que los niños pueden recibir el tratamiento con hormona de crecimiento hasta que finalizan su adolescencia, momento en el que se cierran los cartílagos. “Cuando el trastorno es diagnosticado en forma tardía, el tiempo de tratamiento se acorta. El momento en que se inicia el tratamiento se correlaciona significativamente con la talla final obtenida. El tiempo que se pierde por esta causa o por interrupciones en el tratamiento, es irrecuperable”, agregó la Sra. Castellano. 

Para detectar si existe alguna anomalía en el crecimiento de sus hijos, es fundamental que los padres estén atentos a situaciones cotidianas como cuando pasa el tiempo y el niño no cambia el número de calzado y no es preciso bajarle el ruedo de los pantalones. Además, ya en la escuela, puede sospecharse al contrastar la altura del niño con la de sus compañeros, o en el hogar con sus hermanos.

La mejor oportunidad de detección temprana es realizar el control pediátrico de rutina, donde se tome la talla y el peso del niño comparándolo con el patrón de normalidad correspondiente, teniendo en cuenta la velocidad de crecimiento. Durante el primer año de vida, los niños deben medirse y pesarse mensualmente; luego el control es trimestral. En niños de edades mayores, se controla en forma semestral. 

La baja estatura no necesariamente indica que exista una patología de base, pero puede ser un signo de trastornos óseos, estar relacionada con enfermedades crónicas que si son importantes, pueden condicionar un retraso en el crecimiento (enfermedades renales, respiratorias, metabólicas, reumatológicas, anemias, cardiopatías, etc.), trastornos genéticos (síndrome de Down, de Turner, de Williams, de Noonan, etc.), trastornos endocrinológicos (como deficiencia de Hormona de Crecimiento, hipotiroidismo), infecciones recurrentes, desnutrición, celiaquía, pubertad precoz y retardo de crecimiento intrauterino, entre otras muchas causas.

 “Es importante aclarar que estos tratamientos son para indicaciones precisas en chicos con trastornos vinculados al déficit de crecimiento, no para aquéllos meramente bajos, porque no es una cuestión estética”, sostuvo la Sra. Inés Castellano.

Tal como refirió Inés Castellano, quienes tienen baja talla pueden sufrir además trastornos emocionales, afectivos, de rendimiento escolar y -en el futuro- laborales y de pareja. “La película muestra muy bien todo lo que le toca padecer a estas personas y, acertadamente, ofrece un perfil positivo y optimista, pero es cierto que en muchas ocasiones alguien con baja talla es víctima de burlas durante la infancia, discriminación en el trabajo y enfrenta serias complicaciones para adaptarse socialmente. Además, pueden costarle situaciones cotidianas como no llegar a apretar un botón en el ascensor o acceder a un mostrador, entre muchas otras”.

La actividad de Creciendo

Creciendo es una institución sin fines de lucro integrada por padres de niños con problemas de baja talla por causas orgánicas. “Los papás vienen desbordados ante las sospechas de que hay algún trastorno de crecimiento en sus hijos, ante el diagnóstico reciente o si se les presentan complicaciones para acceder a los tratamientos. Aquí se brinda mucha contención”, explicó Castellano. 

Además, desde la Asociación, se ofrece asesoramiento y orientación a nivel nacional para que los padres se acerquen con sus hijos a los hospitales de pediatría y los servicios de endocrinología.

Para padres, niños y adolescentes, el equipo terapéutico organiza talleres mensuales con el objetivo de generar espacios de reflexión, recreación, plástica y deportes, que son formas de expresión para que los chicos vayan integrándose y se conozcan entre ellos. Por otro lado, está disponible el departamento de asesoramiento legal. Todos los servicios son gratuitos.

 Para contactarse con la Asociación Civil Creciendo, visitar www.creciendo.org.ar, escribir a correo@creciendo.org.ar o llamar al (011) 4381-3722.