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Prótesis traumatológicas: una respuesta que evita la discapacidad

Por Marianela Aveni Metz para Todo Salud   El avance de la medicina ha permitido que los riesgos en las intervenciones quirúrgicas para las prótesis traumatológicas disminuyan notablemente.

23 de agosto de 2010, 17:18.

Prótesis traumatológicas: una respuesta que evita la discapacidad

Las prótesis se crearon hace más de treinta años y en  el último tiempo se han desarrollado nuevas técnicas de fijación y nuevos materiales de mayor duración, lo que permite efectuar esta operación en gente más joven.

 

La prótesis es una extensión artificial que reemplaza o provee una parte del cuerpo que falta por diversas razones. El principal objetivo de una prótesis es sustituir una parte del cuerpo que haya sido perdida por cualquier razón, cumpliendo las mismas funciones que la parte faltante, como las piernas artificiales o las prótesis dentales.

El Dr. Gonzalo Rubies, médico traumatólogo de la clínica Arizu comenta a Todo Salud que: “las cirugías protésicas más frecuentes son las de cadera y rodilla y pueden ser  consecuencia de artrosis o por alguna secuela de fractura o infección. En esos casos hay que remplazar la superficie articular para mejorar el dolor y la función”

En cuanto a la durabilidad, podríamos decir que todos los implantes tienen una expectativa de vida limitada dependiendo de la edad del paciente, peso, nivel de actividad y sus condiciones médicas generales. Es importante recordar que una prótesis articular es un elemento médico artificial sujeto a desgaste y que puede presentar fallas mecánicas. En general, se puede decir que una prótesis puede durar alrededor de 15 años y debe ser cambiada si se produce desgaste y aflojamiento.


Tipos de prótesis.
 
Clásicamente se utilizaba cemento para fijar la prótesis al hueso, luego se han diseñado prótesis de Titanio, metal que es muy afín al tejido óseo y permite que se produzca una integración de la prótesis al hueso. En los pacientes de edad avanzada se siguen utilizando prótesis fijadas con cemento; pero en el paciente más joven, con buena calidad de hueso, se utilizan prótesis preferentemente de Titanio, sin cemento. 
Lo clásico es una esfera de metal y una cavidad de plástico; pero, últimamente se han desarrollado uniones de metal o cerámica. Cada una de ellas tiene sus características especiales. 
 

Al respecto, el Dr. Rubies afirma que: “las características de cada prótesis están dadas por la edad en la que aparecen estos procesos degenerativos. En estos casos se ha avanzado en materiales y nuevos componentes como cerámica o superficies que combinan metal, lo que nos da menor indicio de fricción  y mayor sobrevida en la prótesis. La aceptación es muy buena en todos los casos porque los materiales son inertes con  respecto a los rechazos. Lo que si trae aparejado es el envejecimiento por desgaste, tal como pasa con las piezas de un motor”.

 

Mencionábamos que el avance de la tecnología ha traído innumerables soluciones a este tipo de cirugías, pero pueden surgir complicaciones. Si bien son poco frecuentes, pueden ocurrir durante o después de la cirugía. Estas pueden ser infección, formación de coágulos, falla del implante, luxación de la prótesis o desgaste prematuro.

 

Generalmente, con una buena planificación pre-operatoria, medidas de prevención como uso de antibióticos, anticoagulantes y las adecuadas medidas de bioseguridad en el quirófano altamente aséptico, las complicaciones se disminuyen al máximo.