Prevención y control del tabaquismo: es necesario profundizar la concientización sobre fumar en el ámbito privado

08 de diciembre de 2010, 16:59.

Existe una ley que establece restricciones con respecto a los lugares públicos. Desde hace algunos años está prohibido prender un cigarrillo en una oficina o en lugares gastronómicos que no alcancen el metraje necesario para poder armar espacios diferenciados. En la actualidad, se está trabajando para modificar esta normativa y poder convertir a Buenos Aires en una ciudad 100% libre de humo. También avanza en el Senado un proyecto de alcance nacional.

La encuesta realizada por Julio Aurelio-ARESCO en el marco del Proyecto "Buenos Aires, Ciudad Libre de Humo" del Programa de Prevención y Control de Tabaquismo (PPCT) del Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) mostró que el 55 por ciento de los porteños permite que se fume dentro de su casa, pese a conocer el efecto nocivo y tóxico del humo del cigarrillo.
 


Fumar en casa, y más aún delante de los niños, conducta de  riesgo

Los datos surgen del relevamiento realizado telefónicamente en el cual participaron 1.519 personas mayores de 18 años. Del total de encuestados apenas el 45,3 por ciento manifestó pedir a los invitados que fumen fuera de la casa en una reunión social, mientras que el 24,6 por ciento solicitó al fumador que se acerque a una ventana, y el 25,8 por ciento admitió no decir nada al respecto.

No obstante, prácticamente todos los voluntarios afirmaron conocer la potencialidad nociva del cigarrillo, aunque mostraron la falta de información respecto de la cantidad de tiempo que los tóxicos pueden permanecer en una habitación, aún cuando ésta se ventile.

PRO-SALUD News
dialogó con la doctora Marta Angueira, coordinadora del PPCT para conocer un poco más sobre esta problemática .

"Si bien es diferente aplicar una norma o un hábito en el ámbito público que en el privado, me parece que el hecho de haber comenzado a trabajar hace ya algunos años en lo que tiene que ver con los espacios comunes, nos permitió empezar a crear conciencia en la gente. Si bien aún muchos permiten que se fume dentro de sus casas, por lo que muestra la encuesta hay una parcialidad que le solicita al fumador que se retire", refirió Angueira.

"Tanto esa noción -continuó la especialista- como el hecho de pedirle a quien enciende un cigarrillo que se acerque a una ventana, por más que esto no sea muy útil, nos da la pauta de que algo queda. Entonces indudablemente este poquito que nos está faltando se arregla, se cubre con educación; con educación e información para la concientización".

"Creo que el concepto que más hay que profundizar es el de la equivalencia. Aunque muchos no tomen real dimensión, es el mismo el efecto que tiene el humo del cigarrillo -que puede permanecer hasta 14 días en una habitación- en quien está fumando que en aquel que lo está respirando de otro", completó la doctora Angueira.

Todos los organismos de salud internacionales, entre los que se destaca el Ministerio de Salud de los Estados Unidos coinciden en identificar a la "regla del hogar 100% libre de humo" como la única posibilidad efectiva de proteger a los no fumadores de la exposición al humo de segunda mano.

Esto implica que no haya lugares ni horarios o situaciones especiales para fumar (por ejemplo muchos lo hacen cuando no hay niños en la casa o en la cocina y lavadero).

"La actual Ley de Control del Tabaco de la ciudad mantiene excepciones a la prohibición de fumar en espacios cerrados públicos y privados de acceso público. Entre otros perjuicios esta disposición confunde y envía un doble mensaje, porque la gente cree que abriendo la ventana o encendiendo el aire acondicionado se soluciona el problema. Nuestro programa está luchando por modificar la ley y eliminar tales excepciones", sostuvo la doctora.

Los ambientes 100 por ciento libres de humo resguardan a fumadores y no fumadores de los tóxicos del humo de tabaco, incluyendo a niños, embarazadas, trabajadores de bares y restaurantes, y personas que padecen enfermedades como asma y enfermedades cardíacas, quienes son más vulnerables a sus efectos nocivos. Asimismo, ayudan al fumador a reducir su consumo de cigarrillos, a mantener la abstinencia y a marcar un ejemplo positivo en los más jóvenes.

Vale destacar que mientras se trabaja en esta reforma, en el Congreso de la Nación avanza un proyecto de ley para que toda la Argentina sea 100% libre de humo, lo que representaría un enorme paso adelante en la lucha antitabáquica.

Por su parte, también haciendo referencia a lo que falta para terminar de lograr un cambio positivo, la doctora Silvia Cortese, médica especialista en Toxicología del Hospital Fernández y Coordinadora de la Red Tabaco o Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, consignó que "el equipo de salud debería ser el principal transmisor de este mensaje. Tenemos una asignatura pendiente en este aspecto, ya que si bien se sabe cuán perjudicial es el cigarrillo, no siempre se le transmite esa preocupación al paciente".



Número de matrícula de los especialistas consultados:


- Dra. Marta Angueira: M.N. 70.883

- Dra. Silvia Cortese: M.N. 68.057