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Polémicas y consensos sobre la obesidad infantil y su cirugía

El módulo de obesidad infanto- juvenil, obtuvo un amplio nivel de interés y aceptación en el V Congreso de Cirugía Bariátrica y Metabólica. Esta temática atrajo la atención de profesionales y estudiantes de distintas áreas de la medicina y superó las expectativas del comité organizador. Por Silvina CastroPara Todo Salud

22 de mayo de 2011, 21:57.

Polémicas y consensos sobre la obesidad infantil y su cirugía

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El V Congreso de Cirugía Bariátrica y Metabólica que se realizó en el hotel Sheraton bajo la dirección los doctores Santiago Horgan (USA) y Pablo Omelanczuk (Argentina), incorporó por primera vez el programa de Obesidad Infanto juvenil, coordinado por la endocrinóloga infanil Silvana Nadal.

Dentro de este módulo se abordaron diferentes aspectos relacionados con la obesidad en la niñez y adolescencia. Desde la descripción del panorama actual, la prevención, diagnóstico, tratamiento y comorbilidades, hasta las opciones quirúrgicas en el adolescente.

La Licenciada en nutrición Natalia Pampillon, integrante del Centro Quirúrgico en Obesidad de la provincia y coordinadora del área interdisciplinaria del congreso, definió la cirugía bariátrica como la cirugía de la obesidad. “Esta práctica se plantea cuando existe un exceso de peso determinado que se calcula mediante un indicador llamado Índice de Masa Corporal (IMC), dividiendo el peso por la talla al cuadrado. Cuándo este índice resulta mayor de 40 (obesidad mórbida) o existen enfermedades asociadas se indica la intervención quirúrgica”.

Existen varias técnicas entre las que se pueden mencionar la Técnica Restrictiva: cuando se limita el espacio del estómago y la Técnica Malabsortiva que disminuye la superficie de absorción de los alimentos a nivel del intestino. Depende de las características de cada paciente la modalidad a aplicar.

El doctor Santiago Horgan, Jefe del Instituto de Cirugía Bariátrica y Metabólica y Jefe de Cirugía mínimamente invasiva en la Universidad de California (San Diego), desde su experiencia en Estados Unidos, mencionó el uso de la Banda Gástrica como uno de los métodos con los que tiene más afinidad en la cirugía de adolescentes.  Explicó que esta técnica tiene un porcentaje de mortalidad del 0%, comparado con el del By Pass Gástrico que es del 2%.La valoración de estos porcentajes es muy importante ya que la percepción de la sociedad no es la misma cuando fallece un niño en un post operatorio de cirugía bariátrica, que cuando fallece un adulto.

Al momento de la elección de candidatos se plantearon distintas posturas en cuanto a la edad indicada. Si bien todos los especialistas coinciden en que no es aconsejable esta cirugía en niños,  las diferencias se presentan en el momento del desarrollo adecuado para realizar esta práctica. Por un lado la doctora Carmen Mazza,  Jefa de Nutrición y Diabetes del Hospital Garraham, no aconseja esta intervención en adolescentes que no hayan completado su desarrollo puberal (esto sería a los 18-19 años). Por otro lado la Licenciada Estela Sphers del Hospital Argerich, considera suficiente un Índice de Masa Corporal mayor a 40 delimitando un rango de edad de 15 años para varones y de 13-14 años en adelante para mujeres tomando como un factor condicionante haber cursado la segunda menstruación. Para ella, en muchos casos “esta cirugía es fundamental para solucionar el problema de inserción social que sufren los jóvenes con obesidad”.  

Por su parte el doctor Santiago Horgan (USA), explicó cuáles son las pautas que se toman en cuenta, en su país, para la elección de candidatos a la cirugía de la obesidad. El especialista resaltó la importancia de haber alcanzado la madurez  ósea, que se analiza con una radiografía de la mano, y considera  que niños de 14 años en adelante que hayan alcanzado la madurez son aptos para la colocación de la Banda Gástrica, por supuesto con un consentimiento firmado tanto por los padres como por el niño.

En lo que todos los profesionales coincidieron fue en que, para considerar la posibilidad de una cirugía bariátrica, es indispensable una correcta evaluación, un tratamiento previo con un equipo interdisciplinario y una preparación psicológica tanto para el paciente como para la familia, así como también la adecuada compensación en el caso de que existan patologías asociadas como diabetes o enfermedades dardíacas. 

Más allá de la diversidad de opiniones, los médicos estuvieron de acuerdo en remarcar que esta intervención quirúrgica, es muy recomendable cuando la finalidad es disminuir las comorbilidades (patologías colaterales), como la diabetes, colesterol, síndrome de apnea obstructiva, hipertensión intracraneana, hipertensión arterial, problemas traumatológicos severos y problemas de funcionamiento psico-emocional. De hecho se ha comprobado que estas problemáticas se han llegado a reducir hasta un 70% en la mayoría de los casos.

Sin dudas, todos los profesionales afirman que la calidad de vida mejora notablemente, sobre todo en los adolescentes que, luego de la operación, logran la reinserción social, practican deportes y recuperan su autoestima.

“Los resultados de la cirugía bariátrica son muy buenos” destaca el doctor Horgan, pero es fundamental  la correcta elección del paciente, que, es lo que va a determinar, la existencia o no de complicaciones.

La prevención ante todo

No fueron menos importantes las declaraciones de la doctora Silvana Nadal con respecto a la prevención de la obesidad infantil, ya que ella considera que cuanto antes se intervenga, mejores van a ser los resultados. “Prevenir la obesidad en la niñez, previene la obesidad en la edad adulta” comento la endocrinóloga infantil.

La familia, la escuela, la comunidad, la política y la salud son puntos de una red a confluir para cambiar los malos hábitos alimenticios, abandonar el sedentarismo y promover la actividad física desde temprana edad, entre otros factores preventivos.

Casi finalizando la jornada, el doctor Roberto Mirábile, neuro-ortopedista y traumatólogo infantil, aportó una mirada interdisciplinaria a la temática abordando las diferentes patologías  óseas como  comorbilidades. Entre estas patologías se mencionó el pie plano valgo flexible, Genu valgo, lesiones traumáticas deportivas (rodilla, talón) y Epiciofisis de cadera. Esta última se trata del desplazamiento de la pieza femoral, que generalmente, requiere cirugía para su corrección y de no ser tratada puede determinar una secuela incapacitante severa. Éste tipo de lesiones se puede prevenir evitando el sobrepeso.

Más allá de los consensos y debates, el programa de obesidad Infanto-Juvenil, resultó  de gran aporte a todos los asistentes al congreso pertenecientes a distintas  áreas de la medicina.