Anticoncepción. Los métodos más usados
Las píldoras anticonceptivas y los dispositivos intrauterinos son los métodos para la planificación familiar mas utilizados en todo el mundo. Conozca sus beneficios e indicaciones
En los últimos 35 años se ha visto un aumento creciente del uso de la anticoncepción en todo el mundo. Alrededor de un 10% de todas las parejas en edad reproductiva los utilizaba a comienzos de los años sesenta. Ese porcentaje ha superado el 55%. Al promediar la década del 90, exactamente el 57% de las parejas en edad reproductiva usó algún método de control de la fecundidad incluyendo los llamados naturales o de abstinencia periódica.
Es fundamental tener en cuenta que la elección de un anticonceptivo implica varias consideraciones: la eficacia del método, cómo percibe la pareja los efectos sobre la salud, las contraindicaciones, aceptabilidad, facilidad de uso, disponibilidad y costos. Los condicionamientos sociales y culturales también son importantes, así como también lo es la reversibilidad del método y la posibilidad de combinar varios para evitar tanto el embarazo no deseado como las enfermedades de transmisión sexual.
Los anticonceptivos hormonales y el dispositivo intrauterino se mencionan como los métodos más efectivos en la actualidad.
Hormonas para prevenir
Los avances en el conocimiento de la fisiología de la reproducción permitieron, a partir de la década del 30, la posibilidad de inhibir la ovulación con dosis inyectables de progesterona. Pero fue recién con el advenimiento de los gestágenos sintéticos que la anticoncepción hormonal alcanzó su real dimensión a fines de la década de los 50. Se comprobó que estos compuestos eran muy efectivos al administrarlos por vía bucal y que la adición de estrógenos aumentaba su eficacia, al tiempo que disminuían las alteraciones del ciclo menstrual. Con el paso del tiempo, se han logrado bajar las dosis de hormonas a niveles tales que permitan mantener la anticoncepción, sin influir prácticamente en la salud femenina.
Los anticonceptivos hormonales pueden ser orales o inyectables.
La píldora es el método de mayor difusión en el mundo. Los hay de distinto tipo, por lo que es el médico quien debe determinar cual es el más adecuado para cada mujer. Esta variedad hace que la prescripción de la píldora correcta se realice luego de la consulta con el profesional y la realización de análisis para determinar el estado de salud general de la paciente. Es importante tener en cuenta que hay mujeres que no pueden consumirlas al presentar contraindicaciones absolutas y otras que sólo pueden hacerlo teniendo en cuenta algunas recomendaciones especiales. Entre las primeras se encuentran las que tienen historia de tromboflebitis o enfermedad vascular cerebral o que sufren alguna alteración importante de la función hepática o cuando hay sospecha de cáncer de mama o hemorragias genitales anormales y por supuesto ante la sospecha o existencia confirmada de embarazo. Entre las segundas se cuentan las mujeres mayores de 35 anos que fuman, las que sufren diabetes, hipertensión o enfermedad vascular.
El principal efecto anticonceptivo de la píldora radica en que evita la ovulación, aunque también altera el moco cervical haciendo que este sea denso, viscoso y pegajoso, lo que dificulta la penetración de los espermatozoides.
La reversibilidad de este método es inmediata en alrededor del 45% de las mujeres y en los dos primeros ciclos después de la interrupción de las tomas en el 75% de las mujeres. Los índices de embarazo en las mujeres que interrumpen el uso de anticonceptivos orales son mucho mejores que los de aquellas que abandonan otros métodos.
Es importante considerar que el éxito o fracaso de este método anticonceptivo depende en gran medida del tipo y grado de información que reciba la mujer antes y durante la administración de la píldora, por ello es fundamental la comunicación medico-paciente en la consulta.
La inyección mensual es una asociación de estrógenos y un progestageno de depósito que se aplica en el octavo día del ciclo. Por su alta concentración hormonal presenta inconvenientes que no la hacen un método muy utilizado.
El famoso DIU
Los millones de dispositivos intrauterinos en uso en el mundo representan la aplicación moderna de un concepto antiguo. Este consiste en la inserción de un cuerpo extraño en el útero que modifica las condiciones ambientales necesarias para que los espermatozoides puedan sobrevivir en su carrera hacia el óvulo. Los primeros dispositivos utilizados masivamente fueron la espiral de Margulies y el Lippes Loop. A estos denominados de primera generación luego se sumaron los de la segunda a los que se les agregó sustancias que potenciaban su efecto anticonceptivo como el hilo de cobre, primero y luego hormonas denominadas progestágenos. Estos son los de última generación y los mas utilizados.
Su efecto anticonceptivo radicaría fundamentalmente en que impiden la fecundación por acción de las sales de cobre que afectan la migración y motilidad de los espermatozoides.
Las contraindicaciones para el uso del DIU pueden ser absolutas y relativas. En las primeras se encuentran las mujeres que sufren de enfermedad inflamatoria de la pelvis aguda, subaguda o crónicas, aquellas que cuentan con una configuración anormal de la cavidad uterina incompatible con la estructura y forma del DIU, las que sufren hemorragia genital de origen desconocido o ante la sospecha de embarazo. En las relativas se cuentan las féminas que nunca han tenido hijos, las que han sufrido un embarazo ectópico o enfermedad pelviana, menstruaciones de mas de 7 días o con coágulos o muy dolorosas, o mujeres con alergia al cobre.
Es requisito fundamental para la prescripción del DIU, el estudio exhaustivo de la paciente mediante examen ginecológico, colposcopia, papanicolau y análisis generales.
Luego de colocado, la mujeres debe realizarse controles en la semana posterior, a los tres meses siguientes y luego cada seis.
Advertencia para improvisados
No pocas personas y entre ellas muchos adolescentes suelen creer que con la interrupción del coito evitan el embarazo y esto no es así. El riesgo de que exista fecundación es muy alto, ya que previamente a la eyaculación el hombre elimina por su pene unas pocas gotas de semen pero con un alto contenido de espermatozoides cuya presencia es imperceptible pero puede fecundar. Por esto, si se desea evitar embarazos no deseados, la consecuencia más frecuente de esta negativa práctica, lo más aconsejable es no improvisar y elegir responsablemente el método adecuado con anticipación al encuentro sexual.
Las duchas vaginales, es decir el lavado de los genitales femeninos luego del acto sexual, tampoco es una medida confiable para evitar el embarazo.
Anticoncepción en el climaterio
Se dice que la menopausia inicia la vejez, que disminuye el deseo sexual y que marca el final de la vida sexual, pero esto no es así. En esta etapa, también es necesario tomar precauciones en cuanto a la prevención de embarazos no deseados. Por Cintia Samoilenco
El climaterio implica el cese de la capacidad reproductiva y de la menstruación en mujeres que transcurren entre los 40 y 60 años.
Este período se entiende a partir de la disminución de los estrógenos, hormona femenina, que puede traer aparejados algunos síntomas físicos, como dolores de cabeza, "calores", descalcificación de los huesos, mareo, fatiga, dolor de cuello y de las mamas.
Estos fenómenos están ligados directamente al cese de producción de hormonas debido a la edad o bien al orden psicosocial.
Se dice que la menopausia inicia la vejez, que disminuye el deseo sexual y que marca el final de la vida sexual, pero esto no es así. La disminución del interés y de la actividad sexual durante el climaterio depende exclusivamente de los factores emocionales.
El 95% de las mujeres en esta edad cuyos ciclos son regulares, ovulan y el 34% de las que tienen oligomenorreas, también ovulan. Por lo tanto, la mujer puede tener una vida sexual plena, teniendo en cuenta la necesidad de planificar hasta un año después de haber tenido la interrupción definitiva de la menstruación.
En esta etapa los métodos de ritmo no son tan efectivos debido a las irregularidades menstruales características del climaterio. Los anticonceptivos más utilizados son: los de barrera que no tienen efecto sistémico, los dispositivos intrauterinos, los hormonales y la esterilización quirúrgica.
Las respuestas que nos piden
Todo Salud ha encarado desde hace 5 meses una iniciativa de educación sexual a través de 3 radios del Gran Mendoza y 1 del Valle de Uco, con el auspicio del Programa Provincial de Sida. Diariamente nos llegan a nuestro celular y mail numerosas preguntas de los adolescentes que respondemos inmediatamente por el mismo medio que nos convocan. Con la intención de ampliar estas respuestas, generamos este espacio que se irá enriqueciendo con el correr del tiempo. La intención desde siempre es y será compartir la información para tomar mejores decisiones. Esperamos sus aportes.
Por Ana María Vega
Directora Todo Salud
Métodos anticonceptivos
Recordá que la Ley Provincial de Salud Reproductiva, garantiza el derecho de planificar tu familia y para esto tenés que saber que existen distintos métodos anticonceptivos para decidir cuántos y cuándo tener hijos.
Cada mujer y cada pareja es diferente, por eso lo mejor es consultar con un medico/a para elegir el método más adecuado y aclarar todas tus dudas.
Para obtener estos anticonceptivos, de manera gratuita, te podes dirigir a cualquier hospital o centro de salud público, en donde tenés acceso e información sobre ellos.
Preservativo
Es un método anticonceptivo muy seguro para evitar embarazos, y además es el único método, junto con el preservativo femenino, que ayuda a prevenir la transmisión del SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual. Por eso debe usarse durante la penetración vaginal, anal, y el sexo oral.
Su efectividad es muy alta (sólo 3 de cada 100 mujeres quedan embarazadas). Los fracasos se deben más a problemas en su colocación o de escurrimiento del semen que a la posibilidad de ruptura.
Debido a una incorrecta colocación, el preservativo puede quedar dentro de la vagina, en este caso la mujer deberá ejercer un poco de fuerza hacia afuera y luego sacarlo con los dedos. Si no se logra la extracción consultar al médico. Para evitar un embarazo será necesario utilizar lo antes posible la anticoncepción de emergencia (Ver anticonceptivo de emergencia).
Para usar correctamente el preservativo se deben seguir estas recomendaciones:
1. Usar un condón en cada relación.
2. Sacar el preservativo de su envoltorio con cuidado de no romperlo.
3. Colocarlo cuando el pene esta en su erección completa.
4. Apretar el reservorio (la punta) con los dedos índice y pulgar, desenrollando el preservativo hasta la base del pene. (La colocación tiene que ser de esta manera para que no quede aire entre el preservativo y el pene) y recién allí soltar el reservorio que debe quedar libre para que allí se acumule el esperma.
5. Después de la eyaculación, retirar lo antes posible el pene de la vagina, sosteniendo el preservativo por su base para que no se salga
6. No reutilizar nunca. Atarlo y tirarlo envuelto en un trozo de papel.
7. Si necesitas lubricante, usa uno a base de agua (la misma jalea espermicida sirve) ya que los de base oleosa (aceite, vaselina, cremas) deterioran el látex y se puede romper.
Constituye el método contraceptivo de uso más frecuente, ya que a su accesibilidad y bajo costo se agrega actualmente su elección como método en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual entre ellas el SIDA y la hepatitis B. Combinado con óvulos y cremas espermicidas (que usará la mujer), se optimiza aún su efectividad.
Pastillas anticonceptivas:
Este es otro método anticonceptivo, utilizado para evitar embarazos, pero no evita el contagio de infecciones de transmisión sexual.
El mecanismo de acción, en la mayoría de estos anticonceptivos, consiste en inhibir la ovulación durante la toma de las pastillas. Es un anticonceptivo totalmente reversible, es decir, en el momento en que se dejan de tomar, se inicia nuevamente el proceso ovulatorio.
Existen varios tipos de anticonceptivos hormonales, pero las que más se utilizan actualmente son: las de 21 días y las de 28 días, que se toman de distinta manera.
Las pastillas de 21 días se toman una vez al día, a la misma hora, durante 21 días (una caja completa). Se comienza el primer día de menstruación. Luego de tomar toda la caja, se hace un intervalo de 7 días sin tomar pastillas, en el que comenzará el sangrado mestrual. Durante estos 7 días también se conserva la protección anticonceptiva. Al octavo día se comenzará una nueva caja de pastillas aunque todavía dure el sangrado.
Las de 28 comprimidos: 21 de un mismo color (habitualmente blanco) y 7 de un color diferente (generalmente rojo o naranja). Es muy importante tomar primero las 21 pastillas blancas y luego las 7 de color, ya que estas últimas no tienen hormonas, sino que ayudan a reforzar el hábito de tomar todos los días los comprimidos (comprimidos recordatorios). Al día siguiente de terminar un envase, se comienza inmediatamente otro, sin ningún intervalo o pausa. El sangrado seguramente aparecerá a la tercera o cuarta pastilla de color.
Existen muchos mitos acerca de la toma de pastillas, pero tenemos que tener en claro, que no tiene ningún efecto contraproducente, no produce esterilidad, no engordan.
En el caso de haber olvidado la toma de un comprimido:
Si transcurrieron menos de 12 horas del horario habitual de toma: tomarlo en ese momento. No es necesario tomar otras medidas.
Si pasaron más de 12 horas del horario habitual de toma: Durante la primera y segunda semana de toma de comprimidos de la caja actual, se debe tomar la pastilla olvidada inmediatamente, aunque esto implique tomar dos pastillas juntas (la olvidada el día anterior y la que corresponde al día actual). Además, se debe utilizar preservativo por siete días consecutivos contando desde el día en que se tomó el comprimido olvidado.
ANTICONCEPTIVOS SÓLO DE PROGESTERONA.
Su toma habitual es en el momento de la lactancia. Se conocen también como POP (Progesterone Only Pill). Existen tres píldoras sólo de progesterona .No inhiben la ovulación. Su mecanismo de acción consiste en modificar el moco cervical haciéndolo denso y hostil a los espermatozoides, impidiendo así el ascenso de los mismos hacia la cavidad uterina. Su complemento con la lactancia es fundamental para que sea efectiva.
Estos anticonceptivos suelen utilizarse:
Durante la lactancia materna, con una eficacia del 99,5% los primeros seis meses del puerperio.
En aquellas mujeres que tienen contraindicado el uso de estrógenos pero no el de progesterona, como en los casos leves a moderados de hipertensión arterial, con una eficacia del 96,8%.
En la perimenopausia, si no se desea utilizar estrógenos.
¿Cómo se toman?
Si la mujer ha tenido un parto, se comienza la toma de la minipíldora a los 21 días del parto y se continúa con una gragea diaria, siempre a la misma hora, sin interrumpir la toma en ningún momento; es decir, que se inicia una nueva caja inmediatamente de la anterior.
Deben transcurrir catorce días de iniciada la toma para lograr la eficacia anticonceptiva antes descripta. La mujer continuará sin menstruación durante todo el tratamiento. Si el niño deja de alimentarse exclusivamente de leche materna y comienza a espaciar las mamadas (incorporación de papillas, etc.), la eficacia anticonceptiva disminuirá. Es habitual que en ese momento la usuaria vuelva a menstruar.
Si la mujer no ha tenido un parto recientemente y menstrúa regularmente, se inicia la toma el primer día de la menstruación, con un comprimido por día, siempre a la misma hora, sin interrupción ni intervalo entre un envase y el siguiente.
Es frecuente que se presenten alteraciones del patrón de sangrado mensual o manchado irregular, sin que ello justifique suspender el tratamiento. Si la mujer no menstrua, es necesario descartar primero la posibilidad de que esté embarazada.
En caso de olvido de toma se debe agregar el uso de otro método anticonceptivo de barrera por catorce días.