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Ojos que no ven, corazón que no siente…

Por Marianela Aveni MetzPara Todo Salud El transplante de órganos o tejidos es una técnica, que está en constante evolución y que se viene desarrollando con mucho éxito en nuestro país; es un tratamiento médico, que consiste en sustituir un órgano vital que ha dejado de funcionar por otro sano. Decidir donar un órgano es tener en tus propias manos, la oportunidad de dar o mejorar la vida de otra persona.  

03 de julio de 2010, 20:51.

Ojos que no ven, corazón que no siente…

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El concepto de donación tiene infinitas injerencias. Gines Domingo Soria, fue protagonista de la solidaridad y hoy es fundador de APPTO (Ayuda al Pre y Post Transplantado) y lo define como: “dar continuidad a la vida, no finalizar una historia de vida cuando uno fallece sino poder trascender a la muerte. Y en esa trascendencia ayudar a vivir a otra persona”

 

¿Toda persona fallecida puede ser donante? ¿Cómo constatan el verdadero fallecimiento del donante? ¿Cómo se expresa la voluntad de donar órganos? Una vez firmada el acta de donación ¿Puedo cambiar de opinión? ¿Voy a saber quién es mi donante? ¿Quién toma la decisión una vez producida la muerte?  

 

Frente a un tema tan delicado, se crean mitos, aparecen dudas y una constante e inevitable necesidad de conocer. Los miedos más frecuentes, son los que hacen referencia a todos aquellos factores que ponen en peligro la vida del futuro donante. En esta ocasión, y con el objetivo de salvar dudas, María del Carmen Padula médica Coordinadora de trasplantes del INCAIMEN explica a Todo Salud que cualquiera puede tener la voluntad de ser donante, pero no es concretable en todos los casos. “La muerte tiene que ser especial, el cerebro debe morir antes que el corazón y por métodos artificiales podemos lograr que éste siga latiendo por algunas horas. Esa es la única circunstancia; y son muy pocas las personas que fallecen de esta manera (…)

 

“El primer paso de la donación, es verificar la muerte bajo criterio neurológico, se hacen estudios clínicos y forenses, se contiene a la familia, y se le plantea la  posibilidad de ser donante, siempre y cuando éste no haya dejado explícito lo contrario (…)  El INCAIMEN, luego del  trasplante,  envía a la familia del donante una carta de agradecimiento, donde se les cuenta también cómo están evolucionando las personas transplantadas”, explica Padula.

 

Todo el proceso de donación está legalmente reglamentado. Padula cuenta que: “la ley nacional de trasplante obliga a los médicos, que tomen conocimiento de una persona que tenga muerte cerebral, a avisar al INCUCAI, para ello cuentan con un teléfono de guardia las 24 hs. (…). Por otro lado, la reglamentación vigente pide que se reserve la identidad del donante, como así también la familia de los receptores” 

 

Entre otras cosas, la Ley 24.193 otorga cobertura a los transplantados obligando a las obras sociales a cubrir a los pacientes. “En el caso de aquellos que no tienen obra social ni medios para pagarlo, el gobierno a través del INCAIMEN cubre los gastos con fondos provinciales del Instituto  Provincial de juegos y casinos (…) De todas maneras, si hay una emergencia, ese paciente por más que no tenga obra social se inscribe en lista de espera, se transplanta y mientras tanto o a  posteriori se solucionan los problemas con su obra social” explica la Sra. Padula a Todo Salud.

De otra manera, sería imposible: el proceso de donación es extenso y complejo. Empieza en el fallecimiento de la persona adecuada y no termina jamás “Después de transplantado, el paciente tiene que recibir un tratamiento por el resto de su vida para disminuir sus defensas, para que su organismo no rechace ese órgano extraño a su cuerpo”.

 

El testimonio de quien paga con la misma moneda…

 

 “Al principio no tenia ni idea de lo que era un transplante. Tuve un paro renal de un momento para otro. Y después de 2 años de dializarme, mi hermana fue mi donante y cambió mi vida. Me sentí involucrado y en deuda con todos los que estaban en lista de espera; y en el año 1994, con otros transplantados, decidimos crear esta institución.

Ese transplante lo tuve durante 16 años, pero en un momento se agoto el órgano y tuve que volver a dializarme. En el 2009 recibí un nuevo órgano de un donante anónimo. Y voy a estar eternamente agradecido a la familia del donante” asegura Gines Domingo Soria, transplantado y fundador de APPTO.

 

 

Desde el primer transplante hasta el último

 

El primer transplante en Mendoza, ocurrió hace 34 años en el Hospital Central; hoy esa persona tiene 84 años y en lo que va del 2010 se han concretado 33 transplantes en nuestra provincia,  la mayoría de riñón.

 

Si bien en Mendoza está mejorando la tasa de donación, nunca es suficiente. El ritmo de vida, el estrés, el cigarrillo, la comida chatarra, la obesidad, el alcohol, los malos hábitos hacen que con el tiempo aumente más la necesidad de recibir un órgano que de ser donante. Hoy, en nuestra provincia, son 338 personas las que esperan un órgano.

 

Cualquier consulta, no dudes en comunicarte.

INCAIMEN: 0800 222 4622.

Fundacion APPTO: 427506/ e-mail: fundacionappto@yhoo.com.ar