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Los cambios en el estilo de vida reducen casi un 60 por ciento el riesgo de diabetes

Esta fue una de las conclusiones de una Jornada de Periodismo Científico de la UCA y el laboratorio BMSQuienes se encuentran en riesgo de desarrollar esta patología crónica deben concentrarse en las medidas de prevención, como la práctica de actividad física y una dieta saludable. En el grupo que ya padece la enfermedad, es muy importante llevar adelante un control estricto y continuo.

13 de junio de 2010, 17:36.

Los cambios en el estilo de vida reducen casi un 60 por ciento el riesgo de diabetes

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"El impacto de la diabetes a nivel mundial es tal que para tomar conciencia bastan dos datos: cada 10 segundos muere una persona y cada 30 segundos en algún lugar se amputa una pierna. ¿Por qué? fundamentalmente debido a que la falta de controles periódicos y la ausencia de cambios en el estilo de vida posibilitan que la enfermedad progrese hasta causar un daño irreparable que muchas veces inclusive se advierte al momento de realizar el diagnóstico. Es decir que hay personas que se enteran, en forma simultánea, que tienen diabetes pero además que el cuadro está sumamente avanzado".

Ésta fue una de las primeras afirmaciones realizadas por el doctor Juan José Gagliardino, director del Centro de Endocrinología Experimental y Aplicada (CENEXA), dependiente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el CONICET, pero además institución colaboradora de la Organizaciones Panamericana y Mundial de la Salud en diabetes, en el marco de una Jornada de Periodismo Científico, organizada por la Universidad Católica Argentina (UCA) y el laboratorio Bristol-Myers Squibb (BMS).


Dr. Juan José Gagliardino

"Por ejemplo, cuando se combina con otros factores de riesgo como puede ser la historia familiar, la obesidad es prácticamente la antesala de la diabetes tipo 2, que no sólo es la más frecuente sino también la más severa y complicada, entre otras cuestiones porque suele afectar a gente de mayor edad. Se calcula que por cada persona que padece diabetes tipo 1 o insulinodependiente hay 10 que presentan el otro tipo, también llamado 'del adulto' ".

"De manera que no controlar la enfermedad, en el caso de quienes ya la padecen, y no advertir las señales de peligro en quienes aún no han desarrollado el cuadro representa un riesgo porque al estar fuera de control la enfermedad evoluciona provocando más complicaciones. Además, genera más hospitalización, lo que a su vez eleva los costos", añadió Gagliardino.



Prof. Jorge Luna

No obstante, como afirmó el especialista, siempre que existe un problema hay diversas herramientas que se pueden poner en marcha para solucionarlo, sobre todo si tenemos en cuenta que de acuerdo con los últimos datos (obtenidos en el año 2006 por el ministerio de Salud de la Nación), el 8,5 por ciento de la población argentina padece diabetes.

"Por ejemplo, hay que identificar a la población que está en riesgo, poner en marcha cuestionarios simples y concretos y ahí, en base a estos datos, identificar a la población 'en peligro' para realizarle los estudios necesarios que nos ayuden a identificar el problema antes, para poder comenzar a tratar a tiempo y sobre todo para bajar la actual tasa de diagnósticos 'casuales' que es del 68 por ciento".

"Eso sería en cuanto a la gente que aún no sabe si padece diabetes o no; mientras que para aquellos que sí están enfermos lo fundamental es desarrollar una buena relación médico paciente ya que esto siempre contribuye a incrementar la posibilidad de alcanzar las metas de tratamiento. También es necesario trabajar en la educación tanto de los pacientes para que sepan cómo cuidarse solos, como del equipo médico, las asociaciones, los estudiantes de medicina y los responsables de los servicios de salud", continuó Gagliardino. Además comentó que próximamente se pondrá en marcha en la localidad de Brandsen un "Plan Piloto" en el marco del cual la población seleccionada será estudiada y analizada para detectar a quienes estén en riesgo y poder realizar las intervenciones necesarias y controlar la evolución mediante un seguimiento de dos años.

"Todo lo referido a la educación es fundamental", sostuvo el profesor de Educación Física Jorge Luna, quien padece diabetes hace 38 años y además actualmente es presidente de la Federación Argentina de Diabetes (FAD), una entidad que integran 130 asociaciones de todo el país, que cuenta con un comité científico integrado por 50 médicos especialistas y desde la cual permanentemente se organizan talleres, jornadas y actividades. El próximo encuentro, el número 18º, se llevará a cabo entre el 13 y el 16 de agosto en Villa Giardino, Córdoba.

"Yo, por ejemplo, recibí el diagnóstico de diabetes cuando tenía 15 años. Durante los primeros dos o tres prácticamente no quería hacer nada con respecto a esa situación. Apenas si concurría a la farmacia para que me aplicaran insulina. Hasta que a los 18 años un profesor me llevó a un campamento como ayudante, dado que yo ya estaba convencido que quería ser profesor. Ahí vi a un chiquito de seis años aplicándose la insulina él solo. Eso me cambió la vida porque entendí que era yo quien tenía que hacer algo por mi enfermedad. Desde ese momento aprendí a convivir con la diabetes, a aceptarla y a entender que se puede tener una vida perfectamente normal, aunque tengas que aplicarte seis inyecciones por día y pincharte 10 veces para controlar la glucosa", relató Luna.

Además de las actividades para sus miembros y la comunidad la FAD ha colaborado en la redacción y elaboración de la vigente ley nacional 23.753 que rige y regula la atención de esta enfermedad, así como también de muchas otras legislaciones provinciales.



Número de matrícula del especialista consultado:


- Dr. Juan José Gagliardino: M.P. 11.336


Para mayor información:


- Sociedad Argentina de Diabetes (SAD): http://www.diabetes.org.ar 

- Federación Argentina de Diabetes (FAD): http://www.fad.org.ar/fad/index.php