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\"Es muy difícil bajar de peso cuando se está inserto en sociedades y familias obesogénicas\"

Afirmó durante una entrevista, el Dr. Ricardo Chiosso, especialista en Obesidad y Trastornos Alimentarios y Director Médico del Sanatorio Diquecito. La amplia oferta de comidas rápidas, el estrés, la preparación de alimentos en cantidad, la utilización de ingredientes hipercalóricos y la desestimación de productos light dentro del hogar son algunos de los factores que atentan contra una dieta. Además, cumplen un rol preponderante la ansiedad por perder kilos rápidamente y los comentarios de la familia, amigos o compañeros de trabajo.

19 de junio de 2010, 22:31.

\"Es muy difícil bajar de peso cuando se está inserto en sociedades y familias obesogénicas\"

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"La nuestra es una sociedad obesogénica, tanto desde los hábitos como las costumbres se crea una habitualidad que tiene que ver con el alimentarse mal y en forma rápida. Si a eso le sumamos el estrés generalizado en el que se vive; y además consideramos que tal vez al llegar a su casa una persona se encuentra con una gran cantidad de alimentos hipercalóricos, nos daremos cuenta de que para las personas que intentan hacer dieta es muy difícil bajar de peso cuando se está inserto en sociedades y familias obesogénicas", expuso en declaraciones a PRO-SALUD News el doctor Ricardo Chiosso, médico especialista en Obesidad y Trastornos Alimentarios y director Médico del Sanatorio Diquecito de la provincia de Córdoba.


Dr. Ricardo Chiosso

"De hecho, se calcula que una de cada cuatro de esas personas que están tratando de bajar de peso abandona la dieta como consecuencia de la falta de apoyo familiar, que muchas veces se materializa en comentarios negativos o en falta de paciencia con respecto a quien está dieta. Esto hace que esa persona pueda empezar a pensar: 'tienen razón, tanto esfuerzo que estoy haciendo para nada. En un mes apenas bajé un kilo'. Pero la realidad es que debemos ir contra ese concepto de la pérdida de kilos rápida, espontánea y excesiva. Por el contrario, los descensos modestos son muy significativos y no deben ser desvalorizados", agregó el especialista.

Frente a todo esto, lo fundamental es trabajar sobre lo que se denomina "Hogar Obeso" y para eso nada mejor que procurar brindarle al paciente un estímulo permanente, pero además instruir a su familia.

"La clave está en brindar mucha información, pero siempre tratando de evitar que las costumbres de la familia se alteren de tal forma que la persona que está a dieta sea vista como una suerte de 'enemigo' que viene a cambiar la manera en que las cosas se hacían hasta ese momento".

"Entonces hay que recurrir a los mensajes clave como por ejemplo las ventajas del movimiento y la práctica de actividad física; las complicaciones, obstáculos y tentaciones que trae salir a comer afuera; lo necesario que es ir al supermercado y comprar las cosas que nos puedan ayudar a preparar comidas saludables y fáciles; la importancia de comer todos al mismo horario y sentados a la mesa; los cambios favorables que trae el dejar de lado el delivery, y la necesidad de cuidar las calorías líquidas o vacías como por ejemplo las proporcionadas por las bebidas alcohólicas que engordan pero no contribuyen a generar saciedad", enumeró el doctor Chiosso.

El equilibrio con el aspecto psicológico

Cuando una persona hace dieta no sólo se modifica la manera en que se alimenta, sino que además cambia su estado de ánimo, su humor y se altera su sensibilidad.

Tal es así que diversas investigaciones han dado cuenta de que en comparación con una persona que no está siguiendo ningún régimen específico, cuando una mujer o un hombre están a dieta, su nivel de irritabilidad pasa del 34 al 43 por ciento. Al mismo tiempo, su agresividad crece del 13 al 26 por ciento, y su ansiedad aumenta notablemente (sube a más del 60 por ciento).

"Todos éstos ocupan un rol muy importante dentro del amplio abanico de motivos que pueden confluir para que una persona deje de hacer dieta. Es que no sólo comienzan a sentirse frustrados y mal consigo mismo, sino que además al ser por lo general la familia, los amigos íntimos y los compañeros de trabajo los objetos tanto del enojo como de la ira, son éstas personas las que en un determinado momento comienzan a incitarlos a dejar debido a que muchas veces el nivel de mal humor se vuelve insostenible", refirió el doctor Chiosso, al mismo tiempo que remarcó la importancia de equilibrar tanto lo físico o médico con lo psicológico.

"No hay personas obesas, hay sociedades, hogares y familias obesogénicas. De manera que lo fundamental para empezar a ayudar a quienes padecen sobrepeso es empezar a cambiar desde lo global para poder modificar hábitos y conductas entre todos. La muestra más clara de eso es que la efectividad de una dieta suele ser mayor cuando la siguen dos o más miembros de una misma familia que cuando la hace una sola persona", concluyó el especialista.



Número de matrícula del especialista consultado:


- Dr. Roberto Chiosso: M.P. 13.766


Para mayor información:


- Sanatorio Diquecito (Prov. de Córdoba): http://www.sanatoriodiquecito.com.ar 


(NV) 13,05 hs.-