Saltar a contenido principal Saltar a navegación principal

Enfatizan la necesidad de diagnosticar a tiempo la Degeneración Macular Relacionada con la Edad

Más de 80 mil argentinos padecen el tipo húmedo de esta patología, el más agresivo. Esta enfermedad compromete la visión central impidiendo la realización de actividades cotidianas, pero además provoca una seria disminución de la agudeza en sólo pocas semanas. Por lo general, se presenta después de los 50 años, lo que hace que pueda ser confundida con los cambios característicos de la edad, situación que retrasa el diagnóstico. Aunque no tiene cura, existe un probado tratamiento que frena su progresión y ayuda a recuperar parte de la capacidad visual perdida.

23 de agosto de 2010, 17:35.

Enfatizan la necesidad de diagnosticar a tiempo la Degeneración Macular Relacionada con la Edad

Ampliar imagen


La Degeneración Macular Relacionada con la Edad (DMRE) es una enfermedad que está comprendida dentro de las condiciones oftalmológicas que afectan la mácula, porción de la retina que permite ver con nitidez en el centro del campo visual, y puede presentarse de dos maneras: la forma seca y la húmeda.

En la primera de ellas, la retina comienza a afinarse y degenerarse paulatinamente provocando la pérdida de la visión en forma lenta y gradual. En la forma húmeda, en cambio, los cambios se dan más bruscamente. Ésta variante es la que en la actualidad afecta a aproximadamente 80 mil argentinos.



Panel de expertos. De izq. a der: Dr. Donato, Dr. Bar y Sra. Mabel Saratti

"Se calcula que a nivel global el 10 por ciento de la población de entre 65 y 75 años padece esta enfermedad. Lo que ocurre es que esta patología impone una situación compleja: si bien todas estas personas nunca llegarán a ser ciegos por completo, sí tendrán amplias dificultades porque lo que se compromete es la visión central, aunque no la periférica. Es por eso que la incidencia de cuadros depresivos es muy alta, lo mismo que la de caídas y golpes", explicó el doctor Jorge Bar, jefe del servicio de Retina del Hospital de Clínicas y ex presidente de la Sociedad Argentina de Retina y Vitreo (SARyV) en una conferencia de prensa a la que asistió PRO-SALUD News.


Dr. Jorge Bar

"Por eso es tan importante que la gente se informe y que permitirá no sólo detectar los cuadros sino también brindar información sobre lo que son las maculopatías (que muchas veces forman parte del universo únicamente de los mayores), así como también sobre los factores de riesgo que no sólo pueden predisponer a que esta enfermedad se desarrolle, sino además contribuir a su agravamiento", continuó el especialista haciendo referencia no sólo a la iniciativa que llevarán adelante los mencionados centros de salud de la Capital Federal, sino también diversos centros oftalmológicos del resto del país durante la tercera semana de septiembre, en el marco de la Semana Mundial de la Degeneración Macular. La "gira" cuenta con la organización de la Sociedad Argentina de Oftalmología y el apoyo del laboratorio Novartis Argentina.

La detección precoz es esencial, ya que al presentarse mayoritariamente en personas (hombres y mujeres aunque con una leve prevalencia en el sexo femenino) después de los 50 años, los síntomas que muchas veces se advierten de casualidad o sin querer, pueden ser considerados algo normal de la edad, retrasándose la detección y el diagnóstico hasta que es demasiado tarde.


Sra. Saratti

  
Imagen de la Cartilla de Amsler que sirve para ilustrar la diferencia entre como ve una persona con visión normal y una que padece DMRE

"Aunque se advierta mientras se realiza alguna actividad y sin que el paciente haya sentido nada, la afección comienza en forma abrupta en muy pocos casos. Por lo general lo que ocurre es que la persona empieza a ver alguna deformación en las imágenes, una sutil distorsión de las líneas, y la visión comienza a empeorar. Puede ocurrir que la persona crea que tiene cataratas u otra enfermedad ocular, y demore la consulta. Por eso, los pacientes mayores deberían realizarse un examen oftalmológico al año, o cada dos si no tienen ningún síntoma, para detectar si está sufriendo algún tipo de alteración ocular", manifestó el doctor Oscar Donato, jefe del Servicio de Retina del Hospital Oftalmológico Pedro Lagleyze y también ex presidente de la SARyV.

No obstante, deben consultar con mayor asiduidad y ante la más mínima molestia aquellos que tienen antecedentes familiares de DMRE, que ya poseen otras alteraciones oftalmológicas o que presentan alguno o varios de los factores de riesgo tanto inmodificables (edad avanzada, sexo femenino, color de iris claro) como modificables (tabaquismo, exposición solar, obesidad, hipertensión y operaciones de catarata, aunque éste último aún sea objeto de discusión).

"Es muy importante remarcar que aunque la DMRE no tiene cura, sí es posible llevar a cabo un tratamiento de probada efectividad no sólo en detener la progresión de la enfermedad, sino también en contribuir a la recuperación de la visión. Por eso una vez realizada la consulta y contando con los resultados de los estudios (tomografía computada de la mácula y retinofluoresceinografia), el médico deberá charlar con su paciente para definir el curso de acción que en la actualidad se basa fundamentalmente en la administración de microinyecciones oculares de ranibizumab, un antiangiogénico desarrollado en la última década en reemplazo de la terapia fotodinámica y la fotocoagulación con láser, que habían obtenido pobres resultados", postuló el doctor Donato.

De hecho, según trabajos publicados en el New England Journal of Medicine, las microinyecciones permitieron obtener una tasa de respuesta sin precedentes en los pacientes con DMRE húmeda: a dos años de tratamiento, casi el 95 por ciento tratados con ranibizumab mantuvieron su visión, y más del 68 por ciento ganó visión.
asas
El tratamiento se establece en dos partes: una "fase de carga" y una "fase de mantenimiento" que variará en base a lo que vayan mostrando los controles. "Este abordaje cambió totalmente la mirada sobre esta enfermedad, que antes no tenía ningún tipo de solución", expuso el doctor Donato.

Como muestra de esta afirmación vale el testimonio de la señora Mabel Alicia Saratti, de 45 años a quién hace cinco se le detectó DMRE de tipo húmeda en un ojo (de casualidad, ella misma descubrió mientras miraba televisión que si se tapaba su ojo sano veía una mancha), y hace un año y medio, también por obra del azar, le detectaron la replicación de su enfermedad en el otro ojo, algo que suele ocurrir con el paso del tiempo sin que como sostuvo el doctor Bar, "exista posibilidad de encarar un tratamiento preventivo".

"Cuando me detectaron la maculopatía en el primer ojo hace cinco años tuve que aprender a convivir con la visión que me proporcionaba una solo, con todo lo que eso implica, sobre todo para mi que soy hipoacúsica de nacimiento y que solía utilizar mi visión para leer los labios y comunicarme mejor. Luego, llegó el diagnostico referido a mi ojo sano y ahí comenzó mi peregrinación por lograr que me dieran la posibilidad de acceder al medicamento, dado que yo no tenía obra social".

"Hoy hace ya un tiempo que lo utilizo y mi vida dió un giro de 180 grados. He logrado dejar de ver las caras como si estuvieran borroneadas o distorsionadas, y luego del período de adaptación al fármaco, que me llevó dos o tres meses en los cuales estaba muy expectante, logré volver a ver los subtítulos de las series y películas en el televisor, algo que no era posible para mi hacía ya ocho o nueve meses", agregó la paciente quién también hizo énfasis en lo importante que es informarse sobre la enfermedad y recurrir a redes de contención como la Asociación Argentina de Baja Visión, un grupo de personas afectadas por esta problemática que se pusieron en contacto para ayudarse, contenerse y compartir experiencias.


Síntomas de DMRE
- Necesidad de aumentar la iluminación, sensibilidad al brillo, disminución de la visión nocturna y pobre sensibilidad al color

- Dificultad en la lectura o para realizar otras actividades que requieren una visión fina

- Complicaciones para distinguir caras

- Distorsión de las líneas rectas, las cuales pueden aparecer ondeadas o curvas

- Manchas oscuras o lugares vacíos que aparecen en centro de la visión


Por la detección
A fin de hacer foco en la detección precoz, entre el 9 y 13 de agosto se llevará a cabo la Semana de la Detección de la Degeneración Macular Relacionada con la Edad (DMRE), una iniciativa en el marco de la cual todas las personas mayores de 60 años podrán acceder (en los hospitales Durand, de Clínicas, Lagleyze y Santa Lucía, ubicados en Capital Federal) a controles gratuitos.

Más datos: horarios y direcciones:
*Hospital Durand: Av. Díaz Vélez 5044, lunes 9 de agosto de 9 a 12 hs.

*Hospital de Clínicas: Av. Córdoba 2351, lunes 9 y martes 10 de agosto de 8 a 15 hs.

*Hospital Oftalmológico Pedro Lagleyze: Av. Juan B. Justo 4151, miércoles 11 de agosto de 8 a 13 hs.

*Hospital Oftalmológico Santa Lucía: Av. San Juan 2021, jueves 12 de agosto de 9 hs. a 12 hs.


En cada uno se realizará un fondo de ojos y en caso de sospechas se derivará a los pacientes para la realización de estudios complementarios a fin de confirmar o descartar el diagnóstico.

"Esta iniciativa es vital porque cuando se trata de salud la difusión masiva es fundamental. Hay mucha gente, sobre todo los más jóvenes, que no saben lo que es una maculopatía. A todos ellos hay que llegar para que estén atentos y sepan que con un diagnóstico precoz hay muchas posibilidades de darle batalla a la enfermedad", concluyó el doctor David Pelayes, jefe de Retina del Hospital Durand.



Número de matrícula de los especialistas consultados:


- Dr. Jorge Bar: M.N. 36.995

- Dr. Oscar Donato: M.N. 40.285

- Dr. David Pelayes: M.N. 80.663



Para mayor información:


- Sociedad Argentina de Oftalmología (SAO): http://www.oftalmologos.org.ar 


La Degeneración Macular Relacionada con la Edad (DMRE) es una enfermedad que está comprendida dentro de las condiciones oftalmológicas que afectan la mácula, porción de la retina que permite ver con nitidez en el centro del campo visual, y puede presentarse de dos maneras: la forma seca y la húmeda.

En la primera de ellas, la retina comienza a afinarse y degenerarse paulatinamente provocando la pérdida de la visión en forma lenta y gradual. En la forma húmeda, en cambio, los cambios se dan más bruscamente. Ésta variante es la que en la actualidad afecta a aproximadamente 80 mil argentinos.



Panel de expertos. De izq. a der: Dr. Donato, Dr. Bar y Sra. Mabel Saratti

"Se calcula que a nivel global el 10 por ciento de la población de entre 65 y 75 años padece esta enfermedad. Lo que ocurre es que esta patología impone una situación compleja: si bien todas estas personas nunca llegarán a ser ciegos por completo, sí tendrán amplias dificultades porque lo que se compromete es la visión central, aunque no la periférica. Es por eso que la incidencia de cuadros depresivos es muy alta, lo mismo que la de caídas y golpes", explicó el doctor Jorge Bar, jefe del servicio de Retina del Hospital de Clínicas y ex presidente de la Sociedad Argentina de Retina y Vitreo (SARyV) en una conferencia de prensa a la que asistió PRO-SALUD News.


Dr. Jorge Bar

"Por eso es tan importante que la gente se informe y que permitirá no sólo detectar los cuadros sino también brindar información sobre lo que son las maculopatías (que muchas veces forman parte del universo únicamente de los mayores), así como también sobre los factores de riesgo que no sólo pueden predisponer a que esta enfermedad se desarrolle, sino además contribuir a su agravamiento", continuó el especialista haciendo referencia no sólo a la iniciativa que llevarán adelante los mencionados centros de salud de la Capital Federal, sino también diversos centros oftalmológicos del resto del país durante la tercera semana de septiembre, en el marco de la Semana Mundial de la Degeneración Macular. La "gira" cuenta con la organización de la Sociedad Argentina de Oftalmología y el apoyo del laboratorio Novartis Argentina.

La detección precoz es esencial, ya que al presentarse mayoritariamente en personas (hombres y mujeres aunque con una leve prevalencia en el sexo femenino) después de los 50 años, los síntomas que muchas veces se advierten de casualidad o sin querer, pueden ser considerados algo normal de la edad, retrasándose la detección y el diagnóstico hasta que es demasiado tarde.


Sra. Saratti

  
Imagen de la Cartilla de Amsler que sirve para ilustrar la diferencia entre como ve una persona con visión normal y una que padece DMRE

"Aunque se advierta mientras se realiza alguna actividad y sin que el paciente haya sentido nada, la afección comienza en forma abrupta en muy pocos casos. Por lo general lo que ocurre es que la persona empieza a ver alguna deformación en las imágenes, una sutil distorsión de las líneas, y la visión comienza a empeorar. Puede ocurrir que la persona crea que tiene cataratas u otra enfermedad ocular, y demore la consulta. Por eso, los pacientes mayores deberían realizarse un examen oftalmológico al año, o cada dos si no tienen ningún síntoma, para detectar si está sufriendo algún tipo de alteración ocular", manifestó el doctor Oscar Donato, jefe del Servicio de Retina del Hospital Oftalmológico Pedro Lagleyze y también ex presidente de la SARyV.

No obstante, deben consultar con mayor asiduidad y ante la más mínima molestia aquellos que tienen antecedentes familiares de DMRE, que ya poseen otras alteraciones oftalmológicas o que presentan alguno o varios de los factores de riesgo tanto inmodificables (edad avanzada, sexo femenino, color de iris claro) como modificables (tabaquismo, exposición solar, obesidad, hipertensión y operaciones de catarata, aunque éste último aún sea objeto de discusión).

"Es muy importante remarcar que aunque la DMRE no tiene cura, sí es posible llevar a cabo un tratamiento de probada efectividad no sólo en detener la progresión de la enfermedad, sino también en contribuir a la recuperación de la visión. Por eso una vez realizada la consulta y contando con los resultados de los estudios (tomografía computada de la mácula y retinofluoresceinografia), el médico deberá charlar con su paciente para definir el curso de acción que en la actualidad se basa fundamentalmente en la administración de microinyecciones oculares de ranibizumab, un antiangiogénico desarrollado en la última década en reemplazo de la terapia fotodinámica y la fotocoagulación con láser, que habían obtenido pobres resultados", postuló el doctor Donato.

De hecho, según trabajos publicados en el New England Journal of Medicine, las microinyecciones permitieron obtener una tasa de respuesta sin precedentes en los pacientes con DMRE húmeda: a dos años de tratamiento, casi el 95 por ciento tratados con ranibizumab mantuvieron su visión, y más del 68 por ciento ganó visión.
asas
El tratamiento se establece en dos partes: una "fase de carga" y una "fase de mantenimiento" que variará en base a lo que vayan mostrando los controles. "Este abordaje cambió totalmente la mirada sobre esta enfermedad, que antes no tenía ningún tipo de solución", expuso el doctor Donato.

Como muestra de esta afirmación vale el testimonio de la señora Mabel Alicia Saratti, de 45 años a quién hace cinco se le detectó DMRE de tipo húmeda en un ojo (de casualidad, ella misma descubrió mientras miraba televisión que si se tapaba su ojo sano veía una mancha), y hace un año y medio, también por obra del azar, le detectaron la replicación de su enfermedad en el otro ojo, algo que suele ocurrir con el paso del tiempo sin que como sostuvo el doctor Bar, "exista posibilidad de encarar un tratamiento preventivo".

"Cuando me detectaron la maculopatía en el primer ojo hace cinco años tuve que aprender a convivir con la visión que me proporcionaba una solo, con todo lo que eso implica, sobre todo para mi que soy hipoacúsica de nacimiento y que solía utilizar mi visión para leer los labios y comunicarme mejor. Luego, llegó el diagnostico referido a mi ojo sano y ahí comenzó mi peregrinación por lograr que me dieran la posibilidad de acceder al medicamento, dado que yo no tenía obra social".

"Hoy hace ya un tiempo que lo utilizo y mi vida dió un giro de 180 grados. He logrado dejar de ver las caras como si estuvieran borroneadas o distorsionadas, y luego del período de adaptación al fármaco, que me llevó dos o tres meses en los cuales estaba muy expectante, logré volver a ver los subtítulos de las series y películas en el televisor, algo que no era posible para mi hacía ya ocho o nueve meses", agregó la paciente quién también hizo énfasis en lo importante que es informarse sobre la enfermedad y recurrir a redes de contención como la Asociación Argentina de Baja Visión, un grupo de personas afectadas por esta problemática que se pusieron en contacto para ayudarse, contenerse y compartir experiencias.


Síntomas de DMRE
- Necesidad de aumentar la iluminación, sensibilidad al brillo, disminución de la visión nocturna y pobre sensibilidad al color

- Dificultad en la lectura o para realizar otras actividades que requieren una visión fina

- Complicaciones para distinguir caras

- Distorsión de las líneas rectas, las cuales pueden aparecer ondeadas o curvas

- Manchas oscuras o lugares vacíos que aparecen en centro de la visión


Por la detección
A fin de hacer foco en la detección precoz, entre el 9 y 13 de agosto se llevará a cabo la Semana de la Detección de la Degeneración Macular Relacionada con la Edad (DMRE), una iniciativa en el marco de la cual todas las personas mayores de 60 años podrán acceder (en los hospitales Durand, de Clínicas, Lagleyze y Santa Lucía, ubicados en Capital Federal) a controles gratuitos.

Más datos: horarios y direcciones:
*Hospital Durand: Av. Díaz Vélez 5044, lunes 9 de agosto de 9 a 12 hs.

*Hospital de Clínicas: Av. Córdoba 2351, lunes 9 y martes 10 de agosto de 8 a 15 hs.

*Hospital Oftalmológico Pedro Lagleyze: Av. Juan B. Justo 4151, miércoles 11 de agosto de 8 a 13 hs.

*Hospital Oftalmológico Santa Lucía: Av. San Juan 2021, jueves 12 de agosto de 9 hs. a 12 hs.


En cada uno se realizará un fondo de ojos y en caso de sospechas se derivará a los pacientes para la realización de estudios complementarios a fin de confirmar o descartar el diagnóstico.

"Esta iniciativa es vital porque cuando se trata de salud la difusión masiva es fundamental. Hay mucha gente, sobre todo los más jóvenes, que no saben lo que es una maculopatía. A todos ellos hay que llegar para que estén atentos y sepan que con un diagnóstico precoz hay muchas posibilidades de darle batalla a la enfermedad", concluyó el doctor David Pelayes, jefe de Retina del Hospital Durand.



Número de matrícula de los especialistas consultados:


- Dr. Jorge Bar: M.N. 36.995

- Dr. Oscar Donato: M.N. 40.285

- Dr. David Pelayes: M.N. 80.663



Para mayor información:


- Sociedad Argentina de Oftalmología (SAO): http://www.oftalmologos.org.ar