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En los bebés prematuros aumenta el riesgo de padecer una infección por Virus Sincicial Respiratorio

Lo que supone un gran problema ya que de 700 mil nacimientos anuales registrados en Argentina, entre el 8 y 10 por ciento corresponde a partos producidos antes de la semana 37 de gestación.  Esta patología viral es la más frecuente entre los niños menores de dos años, aunque tiene especial impacto en aquellos que nacen con bajo peso y cuyo sistema inmune aún está inmaduro. Sin embargo, teniendo en cuenta ciertas medidas de prevención es posible disminuir la incidencia del VSR. Entre éstas se cuentan evitar los lugares cerrados, el hacinamiento y el contacto con el humo del cigarrillo o bien con niños que hayan estado enfermos. También es muy importante la promoción de la lactancia materna y el lavado de manos.

16 de junio de 2010, 21:36.

En los bebés prematuros aumenta el riesgo de padecer una infección por Virus Sincicial Respiratorio

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Debido a la inmadurez de su sistema inmune y de sus pulmones, los niños prematuros -es decir aquellos que nacen antes de cumplida la semana 37 de gestación- presentan mayor riesgo de padecer infecciones en general y patologías respiratorias en particular.


Los bebés prematuros requieren mucho cuidado debido a la inmadurez de su sistema inmune

"En el caso del Virus Sincicial Respiratorio (VSR), durante los primeros años de vida el riesgo de tener una infección producida por este agente es muy alto. De hecho, se calcula que el 90 por ciento de los nacidos en general, sean prematuros o no, tiene algún tipo de contacto con el virus en los primeros 24 meses. Lo que ocurre es que mientras en los bebés no prematuros la patología será leve y se manifestará con un resfrío, un catarro o un cuadro de tos; en aquellos que nacieron antes de lo que para la Organización Mundial de la Salud es un embarazo 'de término' (entre 37 y 41 semanas), las consecuencias serán más severas pudiéndose registrar un cuadro de Infección Respiratoria Aguda Baja (IRAB)", refirió en declaraciones a PRO-SALUD News el doctor Néstor Vain, médico pediatra y neonatólogo, profesor titular de Pediatría de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y jefe de Neonatología del Sanatorio de la Trinidad de Palermo y San Isidro.

"No obstante, vale aclarar que poniendo en práctica ciertas medidas de prevención, aún cuando los chicos sean prematuros, es posible disminuir la incidencia de las IRAB a dos o tres niños de cada 10, que serán los que muy probablemente desarrollen bronquiolitis, siendo los otros siete u ocho sujetos de una infección banal".

De acuerdo con el especialista, quién también se desempeña como secretario de la Fundación para la Salud Materno Infantil (FUNDASAMIN) y director de la Carrera Universitaria de Neonatología de la UBA, entre las principales medidas de prevención de infecciones se cuentan: "La promoción de la lactancia materna y del lavado de manos y el desarrollo de medidas tendientes a evitar el contacto. ¿Qué quiere decir esto? que los padres deben evitar que los chicos entren en contacto -especialmente los prematuros pero también todos los menores de dos años- con otros niños que estén o hayan estado enfermos, y también en contacto con el humo del cigarrillo".

Si bien para el VSR hasta el momento no se ha logrado desarrollar vacunas efectivas, sí se dispone de medicación preventiva, que se indica durante los meses de invierno en las poblaciones de mayor riesgo -esto es niños prematuros pero además de muy bajo peso (menos de 1,500 Kg)-, ayudando a disminuir el impacto de los síntomas de la infección.

"Esta población de mayor riesgo, compuesta por los bebitos que no sólo no nacen a término sino que además lo hacen con menos de 1,500 kg, corresponde en nuestro país a aproximadamente 8 mil nacimientos de los 60 mil prematuros que se producen anualmente, sobre un total de 700 mil".

¿Qué es el VSR?

El Virus Sincicial Respiratorio es el más frecuente dentro de los agentes que producen enfermedades infecciosas en los pulmones de los recién nacidos y lactantes.

Se propaga mediante el contacto físico con la persona infectada o bien con sus secreciones respiratorias como por ejemplo las gotas de saliva que se expulsan al toser o estornudar.

Aunque los primeros síntomas se parecen a los de un resfrío –durante los dos o tres primeros días abunda la mucosidad-, es después de ese período cuando comienzan a aparecer los otros: la tos, la agitación, la respiración acelerada, la sibilancia, los estornudos, la fiebre y las dificultades para respirar, comer o dormir.

"Hay algunos niños que aún con los mejores cuidados no responden bien al tratamiento, desarrollando muchos de ellos cuadros de bronquiolitis, una patología que en el 70 o 75 por ciento de los casos se genera como consecuencia del VSR; mientras hay muchos otros en los cuales el médico tratante es incapaz de identificar el agente causante de la infección y las enfermedades relacionadas a ella. Por eso es muy importante saber bien de qué se trata este virus", finalizó el doctor Vain.

Con este fin desde el año 2007 el Grupo Asesor para la Prevención de Infecciones Respiratorias Agudas Bajas en la Infancia (IRAB) se encuentra abocado a la elaboración de una campaña educativa sobre el tema, que está dirigida especialmente a las familias de los bebés y cuenta con el aporte del laboratorio Abbott Argentina.



Número de matrícula del especialista consultado:


- Dr. Néstor Vain: M.N. 39.866


Para mayor información:


- FUNDASAMIN: http://www.fundasamin.org.ar/index.php 

- Campana de información y concientización del Grupo Asesor para la Prevención de Infecciones Respiratorias Agudas Bajas en la Infancia (IRAB): http://www.respiratoriasbebe.org 


(NV) 13,15hs.-