Saltar a contenido principal Saltar a navegación principal

El 66 por ciento de la población siente temor e incomodidad al viajar en avión

Un relevamiento realizado sobre mil personas arrojó cifras concluyentes sobre el miedo a volar. Entre los datos más llamativos se encuentra la tasa de automedicación que alcanzó el 17 por ciento, y el elevado porcentaje de personas (casi 7 de cada 10) que expresó algún tipo de temor o fobia.

29 de agosto de 2011, 18:55.

El 66 por ciento de la población siente temor e incomodidad al viajar en avión

Ampliar imagen


Buenos Aires - Más de la mitad de la población siente miedo e incomodidad de viajar en avión. Esa es la principal conclusión a la que arribaron los especialistas de Poder Volar, una organización destinada a brindar apoyo y recursos a todas aquellas personas que padecen "mala calidad de vuelo", es decir que sufren molestias y se angustian cada vez que tienen que subir al llamado "medio de transporte más seguro". 

Muchas veces abordado desde diferentes puntos de vista, el miedo al avión es uno de los más frecuentes. Sin embargo, muchas de las personas que lo sufren, aún así deben viajar irremediablemente, ya sea por trabajo o por placer. Ante esta situación, y tratando de entender un poco más qué es lo que ocurre con ellos y cómo sienten y experimentan esta vivencia, los especialistas de Poder Volar, fundada por el doctor Claudio Plá, médico psiquiatra, realizaron un estudio del cual participaron mil personas.

Entre los datos más llamativos se encuentra la tasa de personas que recurre a los medicamentos -ya sean ansiolíticos, tranquilizantes o fármacos que previenen los mareos y las náuseas- para poder emprender el viaje. Mientras el 17 por ciento recurre a fármacos que ya conoce (se automedica), el 10 por ciento toma medicamentos recetados por un psiquiatra. 

Por otro lado, llamó la atención de los profesionales, entre los que expresaron fobia o temor (casi 7 de cada 10) sólo el 50 por ciento reconoció sentirse también incómodo frente a algún otro medio de transporte. En cambio, la parcialidad que sí tiene otros temores -sobre todo a los viajes en barcos o a los ascensores- se ubicó entre el 25 y 27 por ciento.

"Este tipo de investigaciones nos ayudan a entender mejor al fóbico y a brindarle la contención y capacitación adecuada para que pueda superar su problema, pero además no recaer en el futuro. Queremos, ante todo, que aquellos que sufren al volar sepan que el avión sigue siendo el medio de transporte más seguro, y que los problemas de la aeronáutica mundial actual no modifican esta realidad" consignó el doctor Plá. 

En este sentido, vale aclarar que entre los puntos que más miedo generan no se mencionó a la coyuntura actual en lo que tiene que ver con los fenómenos climáticos -que pueden provocar cambios súbitos en las condiciones de vuelo- o en lo referido a la situación puntual de diversas aerolíneas. 

De hecho, entre los principales factores que provocan temor se cuentan la idea o fantasía de sufrir un accidente en pleno vuelo (40 por ciento) y la posibilidad de que se desarrolle turbulencia (21 por ciento). 

Sin embargo, el despegue, el aterrizaje y los ruidos propios del avión son otros de los factores que más miedo generan en las personas que padecen aerofobia -tal el nombre técnico de este temor- llevándose el 11, el 2 y el 1,4 por ciento, respectivamente. 

"Otro 2 por ciento manifestó tener temor a que se produzca un problema con el motor, mientras que notablemente el 14 por ciento de los encuestados expresaron tener 'miedo al miedo'", consignaron los investigadores. 

Por último, en cuanto al perfil de los encuestados, el presente estudio reveló que la aerofobia afecta principalmente a personas de mediana edad que están atravesando la etapa productiva y reproductiva de su vida. 

"El 34 por ciento de las personas con miedo a volar tienen entre 26 a 35 años y el 29 por ciento se encuentra entre 36 y 50 años. El 57 por ciento está casado o en pareja y el 32 por ciento es soltero. Finalmente, cabe remarcar que el 65 por ciento de los encuestados fueron mujeres, lo que indica que la aerofobia afecta principalmente al sexo femenino o que al menos son ellas las no sienten vergüenza a la hora de reconocer públicamente su temor", concluyeron. 

Lo que se puede hacer

Si bien indudablemente todos estos datos ayudan a tener un panorama un poco más amplio respecto a una realidad palpable y sumamente molesta para muchas personas, lo cierto es que más allá de las particularidades de cada caso, hay algunos consejos o pautas que sirven para todas aquellas personas que tienen que abordar un avión. 

Por ejemplo, durante los días previos, es recomendable no "contaminarse" con noticias que tengan que ver con inclemencias climáticas o sucesos de la naturaleza. 

Por otro lado, es preferible -si bien por supuesto es importante chequear los datos del vuelo- no ingresar permanentemente en el sitio web del aeropuerto para corroborar las salidas o llegadas. Esta acción irremediablemente llevará a preocuparse cada vez que se lea en pantalla el cartelito de "demorado" o "cancelado". 

Además, en caso que existan antecedentes de temores, puede ser una buena opción recurrir a un especialista para que éste evalúe al paciente y vea si es conveniente la indicación de algún medicamento. 

Por último, en cuanto a las recomendaciones "prácticas", es preferible hacer las valijas con tiempo, llegar al aeropuerto con la suficiente anticipación, realizar el check in con antelación y, en todo caso, tomar un té o un refresco antes de subir al avión, mientras se hace una recorrida por el free shop. 

Todos esos consejos, junto con el "arsenal" de libros, música o revistas que se pueden llevar para ocupar el tiempo, contribuyen a disminuir el estrés y mejorar la "calidad del viaje".


Para mayor información: 


- Poder Volar: http://www.podervolar.org