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Drogadicción: los grandes monstruos al poder

Por Marianela Aveni Metz para Todo Salud Comprender el fenómeno del uso indebido de drogas nos ha llevado a insistir en la importancia de la prevención. La forma en que ha evolucionado este problema nos demuestra que la reducción de la demanda es un factor clave, para hacer frente al problema.

28 de septiembre de 2010, 18:13.

Drogadicción: los grandes monstruos al poder

La multiplicidad de factores, los crecientes desafíos y las complejas situaciones que plantea la drogodependencia demandan una respuesta eficaz y rápida. Todos los países, o casi todos, reconocen y comparten la responsabilidad de asegurar que es necesario abordar este tema desde todos los aspectos, de manera integral y equilibrada.

José Ramón Granero, Secretario de Estado de la Presidencia de la Nación, explicó a Todo Salud cuál es el panorama actual de las adicciones en Argentina. “Es un gran problema el consumo de alcohol o de marihuana cuya valoración no se toma en cuenta como debería debido los componentes adictivos que tienen. También hay una gran banalización del consumo por parte de los medios de comunicación que no trabajan con la responsabilidad que se tiene que corresponde y por lo tanto no se toman las medidas preventivas correspondientes. Estos dos consumos han aumentado y se han estabilizado otros. Lo que llama la atención es que hay una disminución en la edad de inicio de cómo es el caso de la inhalación de pegamentos, incluso en el alcohol. Antes era de entre15, 16 años, hoy de entre 13 y 14 años”

Para prevenir y tomar conciencia es necesario que el Estado actúe eficientemente en la difusión. Al respecto, Granero asegura que  las campañas están permanentemente y que se está trabajando en 4 ejes fundamentales: familia, escuela, ámbito laboral y comunitario. “El programa comunitario Prevenir se está difundiendo en todo el país y estamos haciendo capacitación en urgencias toxicológicas para profesionales en todas las provincias”.

 

Mejor malo conocido…

El Paco, es una droga relativamente nueva, llamada también Pasta Básica de Cocaína, Pasta Base o PBC. Es una droga callejera de bajo costo elaborada a partir de bicarbonato de sodio, cafeína, alcaloide de cocaína y anfetaminas.

Se consume por vía respiratoria, en cigarrillos o en  pipa (generalmente caseras: latas agujereadas, antenas de televisión, etc.), donde se mezcla el producto con viruta de metal y ceniza de cigarrillo de tabaco o virulana metálica, a modo de filtro.

El Secretario de Estado, José Granero la llama “droga de exterminio” por su alto poder adictivo y de erosión tanto de la salud física como psíquica de la persona que la consume.

Debido a su composición química, es altamente tóxico y adictivo. Consiste en una sustancia psicoactiva compuesta principalmente por las extracción de alcaloides de la hoja de coca. Esta extracción se realiza mediante la maceración de la hoja de coca en querosén u otros solventes. Considerado formalmente como desecho químico, la sustancia se ha vuelto popular en la clase baja luego de la crisis del 2001.

Granero sostiene que el paco es un problema que se genera donde hay cocinas, laboratorios ilícitos donde se transforma la pasta base de cocaína en clorhidrato de cocaína de máxima pureza, esto se da sobretodo en el conurbano bonaerense, algunos sectores de las villas de emergencia y en Capital Federal.

Se estima que en Argentina se consumen 400.000 dosis de paco por día. El Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas del SEDRONAR indicó que el consumo de pasta base de cocaína creció en los últimos años un 200%.

Otro espacio propicio es Salta y Jujuy donde la frontera caliente que tenemos con Bolivia hace que la presencia de la pasta base sea más asidua. “El paco es la séptima droga de consumo en la Argentina. En primer lugar está el alcohol, luego el tabaco, la marihuana, los psicotrópicos y estimulantes, la cocaína y  por último el paco. Es un problema que no se da tanto en las provincias del interior: “si bien han aparecido casos,  el escaso valor de la droga hace que no sea rentable su traslado”, afirma Granero.

 

Los efectos de las drogas en el sistema inmunológico

El cerebro humano es el órgano más complejo del cuerpo y en él, se determinan todas las actividades de la vida cotidiana: saborear una comida, conducir un automóvil, estudiar, caminar, pensar, respirar. En pocas palabras, el cerebro regula las funciones básicas del cuerpo, dando forma a nuestros pensamientos, emociones y comportamiento. Las drogas, todas sin excepción, llegan al torrente sanguíneo y a través de él, al cerebro. Dentro de todos los daños que produce, afecta también a una parte que poco se tiene en cuenta: el sistema inmunológico.

El Dr. Alfredo Miroli, Secretario de prevención y asistencia de las adicciones del gobierno de Tucumán, como inmunólogo, nos explicó lo siguiente: “Sabemos que las drogas, todas: cocaína, marihuana, éxtasis, anfetaminas, opioides, dañan ese pedacito de cerebro que es la corteza prefrontal y supraorbitraria. Hicimos un estudio con un abusador de marihuana (más de 3 veces diarias y durante más de tres años) y nos sorprendieron los resultados híper nocivos de la marihuana en el sistema inmunológico.

Los dos sistemas que me permiten responder la pregunta de ¿quien soy? Se ven afectados por las drogas. Te llevan a desconocerte… “Mi cerebro no sabe cuáles son mis genes, mi identidad genética, pero hay un sistema de reconocimiento que tiene el cuerpo que reconoce no a la persona sino al individuo y ese es el sistema inmune. Este sistema, reconoce lo mío y lo tolera, reconoce lo extraño y lo elimina. Pero tiene un puntito que la gente no sabe y es que elimina lo propio cuando está envejecido para que una célula nueva ocupe su lugar. Las drogas impiden que el cuerpo elimine y renueve. Es por esto que uno de los tantos efectos que provocan las drogas es el envejecimiento prematuro”. A este se suman caídas, laxitudes, alteraciones de resistencia a la insulina y del metabolismo de las células grasas. La marihuana estimula las células grasas para que incorporen más triglicéridos, entonces vos ves que el que fuma marihuana tiene rollitos o el famoso salvavidas, esa misma grasa se deposita en las arterias del corazón y del cerebro” afirmó el Dr. Miroli.

“En el ’90 había bebidas alcohólicas que costaban lo mismo que un litro de leche”

Así como el estado ayuda a prevenir, otros grandes grupos ayudan a destruir. Este es el caso de los grandes empresarios. Claudio Mate Rothgerber; director del Centro de Estudios de droga-dependientes y Subsecretario de Atención a las Adicciones de la provincia de Buenos Aires, cuenta que hace 10 o 15 años se aplicaron estrategias en el sector infanto-juvenil que provocaron una explosión en los niveles consumo “fueron estrategias de venta que llevaron a los jóvenes a beber más y a más corta edad”.

Las estrategias llegaron fundamentalmente desde la publicidad y su manera de plantear el patrón de consumo. “Instalaron en la provincia y en toda una generación, la idea de que el alcohol es como un fármaco que va a trastocar tu manera de comportarte, tus estados de ánimo, y eso es un patrón de altísimo riesgo para los que trabajamos con droga-dependientes. Porque si no podes ir a bailar sin el ritual de la previa, estás dependiendo de un fármaco para pasarla bien... eso es droga-dependencia”

La necesidad de acciones eficientes y efectivas

Muchos son los políticos, hospitales y fundaciones que merecen ser elogiados por su trabajo en la sociedad para paliar el consumo de drogas, pero el camino es muy largo como para cantar victoria.

Si agudizamos el ojo crítico, nos daremos cuenta de que toda la energía se pone en grandes campañas contra las drogas ilegales cuando los estudios desde hace mucho tiempo, han demostrado que la droga que más mortalidad produce en la población es el tabaco, seguido en segundo plano por el alcohol. De estas dos últimas drogas los Estados incluso reciben impuestos por cada venta.

Casi todos los políticos mencionan el tema de la drogadicción en sus campañas políticas prometiendo soluciones que luego quedan en el olvido. Para poder resolver este problema necesitamos de apoyo de toda la sociedad, incluyendo hospitales, centros de salud, escuelas, medios de comunicación y clases políticas.

Con respecto al alcohol y en busca de  consejos que resulten efectivos, Claudio Mate Rothgerber nos cuenta cómo funcionaron los cambios en la provincia de Buenos Aires.  “Nosotros trabajamos con una ley que fue muy positiva y que redujo los puntos de venta de alcohol. Se le entregó licencia a los negocios que si estaban autorizados a vender y se les prohibió a las grandes distribuidoras vender a lugares no habilitados. Fue la única manera de desabastecer el mercado ilícito. Se llamo ley del REBA Registro de Bebidas Alcohólicas. Y hay varias provincias impulsando medidas parecidas, obviamente adecuándola a sus circunstancias locales”

Las adicciones siempre han sido tema de discusión social. En algunos casos los Estados han actuado prohibiendo y penalizando el uso de drogas y alcohol. Si bien son pocos los logros  luego de la implementación de leyes como las de tabaco, boliches, tránsito, entre otras, hay que seguir trabajando para reducir primero y principal la demanda de estos productos, ya que mientras siga habiendo consumidores que estén dispuestos a pagar el negocio es interminable y en segundo lugar la demanda. y luego la oferta  de estas sustancias.

Por esta razón la energía tiene que estar puesta en todas las aristas de este cubo de mil caras; presionando con paciencia y firmeza en pos de lograr los resultados que todos estamos esperando.