Crecen los adeptos a la terapia psicoanalítica on line

09 de noviembre de 2010, 21:39.

Crecen los adeptos a la terapia psicoanalítica on line

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Es una modalidad por la cual el psicólogo y su paciente se comunican vía web cam. Nació como una opción para quienes deben mudarse a otra ciudad o país pero quieren seguir manteniendo el vínculo con el profesional que los atiende hace años. Se extendió y cobró relevancia también entre las personas que se inhiben al enfrentarse “cara a cara” con el terapeuta. Las sesiones pueden ser individuales o grupales.

Cuando Internet era sólo el sueño de unos pocos parecía inimaginable que una persona pudiera llevar a cabo una sesión psicoanalítica a través de su computadora. Sin embargo hoy esto es una realidad.

Tal es así que, por ejemplo, desde la Comisión de Informática de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires (APBA), alientan este tipo de terapia por considerarla una herramienta más que facilita la comunicación de determinados temas que es espinoso tocar frente a frente.


Imagen alegórica: Freud y su paciente tienen una sesión a través de la computadora

Pero ¿cuáles son sus características?; ¿puede ser éste igual de eficaz que el "cara a cara"?: En principio, y tal como afirman los especialistas, sí, dado que la única diferencia entre una sesión virtual y una presencial es la existencia de un "nexo" que facilita la comunicación. Puede ser una computadora pero también un teléfono.

Si bien en un principio quienes adherían a esta propuesta lo hacían casi por necesidad -personas que tenían establecido un vínculo con un profesional determinado en su lugar de residencia y que ante la posibilidad de un viaje no querían dejarlo de lado, o bien otros imposibilitados físicamente para trasladarse hasta un consultorio-, lo cierto es que de a poco se fue animando otro tipo de pacientes y ahora cada vez son más quienes incorporan esta metodología por la manera en la cual facilita la comunicación o los ayuda a dejar de lado la sensación de vergüenza o timidez.

"La terapia on line es un fenómeno que crece día a día, gracias a las nuevas tecnologías que permiten que terapeuta y paciente se encuentren a distancia, pero pudiendo verse y escucharse sin perder la expresividad. Esto permite que cada vez más haya pacientes que prefieren la terapia virtual a la tradicional", expone Gabriela Martínez Castro, licenciada en psicología, directora del Centro de Estudios Especialista en Trastornos de Ansiedad (CEETA), institución que ha implementado con éxito este tipo de consulta vía skype (programa que permite hablar y verse a través de la computadora) hace ya varios años, y que en la actualidad cuenta con pacientes de Mar del Plata, San Martín de los Andes, Mendoza o Salta, así como del exterior.

"También hay pacientes que son de la zona, pero que por sus actividades o complicaciones no pueden acercarse al centro para tener una terapia cara a cara. En el caso de los que se van a vivir afuera, el principal motivo que los impulsa a elegir esta modalidad y continuar con la terapia que estaban realizando es la imposibilidad de encontrar especialistas en la materia en el lugar donde viven", continuó Martínez Castro.

De acuerdo con el licenciado en psicología Gerardo Gómez, a los fines de garantizar la eficacia en la comunicación no sólo puede llevarse a cabo vía Skype o web cam, "sino también por chat, e-mail o teléfono".

Al ser consultada sobre la utilidad y eficacia de esta modalidad, Gabriela Martínez Castro refirió que "al no compartir el mismo espacio físico algunas personas pueden sentirse más desinhibas y por lo tanto más sueltas como para hablar de determinadas cuestiones personales con mayor soltura".

"Igualmente, creo que la terapia on line todavía está 'en pañales', dado que somos muy pocos los que hemos comenzado a trabajarla. Queda mucho por hacer. No obstante, se trata de una solución muy importante para personas que necesitan este tipo de terapia o están en lugares muy alejados", agregó.

Los pacientes que adhieren a esta modalidad pueden ser de cualquier edad (y de hecho, contrariamente a lo que algunos puedan pensar, lo son), siempre y cuando tengan la facilidad de acceder a una computadora. Además las sesiones pueden ser individuales o grupales.

Lo único que hay que tener en cuenta, por supuesto, es la coordinación. Al igual que en una cita de consultorio, para los encuentros virtuales el profesional y el paciente pautan un día y horario, y por lo general utilizan nombres y contraseñas para evitar que la privacidad de la charla se vea vulnerada por la inseguridad que de por sí tiene Internet.

En el caso de las sesiones grupales, cada paciente debe tener su web cam, su contraseña y su usuario, mientras que el profesional deberá confeccionar una suerte de red en la cual todos puedan estar intercomunicados, pero nadie por fuera del grupo pueda escuchar lo que se está hablando.

"La única salvedad está relacionada con la problemática del paciente o con su patología porque en algunas ocasiones la presencia física del terapeuta es imprescindible. Esto ocurre por ejemplo cuando nos enfrentamos a trastornos severos en los cuales resulta necesario el acompañamiento y seguimiento por parte del profesional", concluyó Martínez Castro.



Número de matrícula de los especialistas consultados:

- Lic. Gabriela Martínez Castro: M.N. 18.627

- Lic. Gerardo Gómez: M.N. 26.357