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Claves para evitar el contagio y prevenir infecciones desde el hogar

Ante el rebrote de enfermedades erradicadas como el sarampión, una médica infectóloga y un ingeniero experto en higiene disertaron sobre las principales medidas referidas a la limpieza de hogar, la higiene personal y el cuidado de los alimentos. La importancia de la vacunación y las "bacterias viajeras".

22 de septiembre de 2010, 19:12.

Claves para evitar el contagio y prevenir infecciones desde el hogar

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"En la Argentina no teníamos casos detectados de sarampión desde el año 2000. Sin embargo recientemente comenzaron a aparecer nuevos cuadros, sobre todo como consecuencia del viaje de algunas personas al mundial de fútbol realizado este año en Sudáfrica. Hasta el momento sólo hay cuatro casos confirmados, todos en Zona Norte (distritos bonaerenses de San Isidro y Vicente López), mientras muchos otros están en evaluación debido a que la clínica de la enfermedad es similar a la de otras", explicó en diálogo con PRO-SALUD News la doctora Paula Canda, médica infectóloga pediatra integrante del staff de los Centros del Dr. Stamboulian.

Pero, ¿cómo puede ser que una enfermedad "viaje" de un continente a otro? ¿Las bacterias resisten el cambio de país?, ¿atraviesan las fronteras?.


La limpieza y desinfección de los diferentes lugares de la casa, un aspecto vital de la prevención

"Sí, aun cuando la gente no tiene posibilidad de visitar otros países, los gérmenes sí lo hacen. Y más aún, viajan en primera clase. Es por eso que nos encontramos con rebrotes de enfermedades hasta el momento olvidadas como en este caso el sarampión pero también la malaria, la fiebre amarilla o la tuberculosis. Entonces, teniendo en cuenta el importante tráfico de mercancías y población que existe actualmente, es necesario que trabajemos sobre la prevención para evitar que las infecciones afecten nuestra vida", sostuvo también al ser entrevistado por PRO-SALUD News el ingeniero Ricardo León, experto en Higiene y Desinfección.

El cuidado empieza por casa
Tanto en época de epidemia como ante algún brote puntual, las medidas de higiene puestas en marcha por cada uno de los individuos y dirigidas no sólo a protegerse a si mismos sino también a quiénes lo rodean, adquieren un rol muy especial.



Los alimentos pueden ser una fuente de transmisión de enfermedades

"Por más que lo repitamos hasta el hartazgo, es importante que lo primero que una persona haga cuando llegue a su casa es lavarse las manos. Esto debe cumplirse como un rito antes de saludar a los familiares, abrir la heladera y por supuesto comer. Otra cosa importante es estornudar o toser sobre el codo, para evitar que las bacterias salgan 'despedidas' o entren en contacto con la mano y por ende con el teléfono, el control remoto u otros artículos que tocan todos los miembros de la casa, y que deben desinfectarse cotidianamente con toallitas especialmente formuladas para ese fin. ¿Otro consejo relacionado con los artículos de limpieza?, es recomendable evitar las famosas rejillas o trapos de cocina y reemplazarlos por papel tissue que es descartable. En caso que esto no sea posible, tanto el trapo como la esponja de lavar los platos deben ser desinfectados cotidianamente lavándolos en una solución de agua y lavandina", enumeró el ingeniero León.


La vacunación frente al sarampión, una pieza clave para frenar el contagio y evitar una epidemia

"En cuanto a los alimentos -tema sumamente importante-, aunque parezca raro siempre es recomendable partir de la presunción de que algunos, sobre todo verduras y frutas que según un estudio realizado recientemente por FUNCEI y el Instituto Malbrán son los alimentos que más bacterias portan, pueden estar transportando un virus. De esa manera seguramente tomaremos más conciencia y pondremos más énfasis en la limpieza y en la utilización de los elementos de cocina adecuados", consignó el especialista, director global de Higiene y Salud de The Clorox Company.

La vacunación

En el caso del sarampión, las medidas de prevención generales y referidas a la higiene de la persona son fundamentales porque se trata de una enfermedad viral altamente transmisible: se calcula que 8 de cada 10 personas susceptibles (es decir que no estén vacunadas y que nunca hayan tenido la enfermedad) se contagiarán al entrar en contacto con un afectado.

Pero además, la aplicación de la vacuna es vital. Por esta razón tanto el ministerio de Salud de la Nación como el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dispusieron su aplicación en los hospitales del Gran Buenos Aires y CABA, respectivamente.

¿Quiénes deben recibirla? "En líneas generales, todas las personas deben aplicarse esta herramienta de inmunización que es segura y tiene pocos efectos adversos, a excepción de las mujeres embarazadas y las personas inmunosuprimidas o con las defensas bajas que deben realizar una consulta previa con su médico de cabecera. La idea es que la mayor parte de la población se vacune, para de esa manera evitar el contagio masivo", refirió la doctora Canda.

"Con respecto a los chicos -continuó la especialista- la vacuna contra el sarampión integra el Calendario Oficial, con lo cual se supone que los mayores de seis años ya deberían tener las dos dosis requeridas y recomendadas hasta los 14 años (una al año de vida y otra a los seis: vacuna triple viral). No obstante, el ministerio dispuso que los chicos que viven en CABA y Gran Buenos Aires pueden recibirla antes debido a esta situación puntual, con lo cual se está aplicando a los seis meses".

"Finalmente, para las personas entre 15 y 50 años, en caso de que no tengan una dosis aplicada en los últimos cinco años (algo que puede ser posible porque en 2006 y 2008 se hicieron campañas por la vacunación para la rubéola, que cubre la infección por sarampión), es necesario que se apliquen la vacuna. Por su parte, los mayores de 50 años se suponen inmunizados debido a que cuando ellos eran chicos el sarampión era muy frecuente, con lo cual se supone que lo pueden haber tenido", concluyó la doctora Canda.

Síntomas del sarampión

Si bien al comenzar el desarrollo de la enfermedad el sarampión tiene signos muy similares a los de otras infecciones virales (fiebre, tos, catarro de las vías aéreas superiores y a veces conjuntivitis), razón por la cual a menudo los cuadros no pueden ser identificados inmediatamente, el segundo paso -y el más identificatorio- consiste en la aparición de una erupción generalizada que comienza atrás de las orejas y desciende hasta el tronco, para finalmente alcanzar las extremidades. Al cabo de cinco o siete días es posible que se produzca una suerte de descamación.

"Habitualmente el sarampión no es grave y no genera mayores complicaciones, salvo en los pacientes inmunosuprimidos o en los menores de dos años, casos en los que puede evolucionar mediante una neumonía o una otitis", puntualizó la doctora Paula Canda.