Cada vez se fuma más Pipa de Agua entre los jóvenes

19 de mayo de 2016, 21:06.

Cada vez se fuma más Pipa de Agua entre los jóvenes

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Especialistas en control del tabaquismo alertaron sobre el crecimiento en la Argentina del consumo de ‘Pipa de Agua’, un dispositivo para fumar muy expandido en otras regiones y que se está utilizando cada vez más en nuestro medio.

 

El anuncio fue realizado durante las Primeras Jornadas sobre Avances en Control de Tabaco del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, un encuentro científico que reunió a destacados referentes de la temática de nuestro país y del exterior.

Durante la reunión, se presentaron los resultados de un sondeo realizado sobre más de 1.700 estudiantes universitarios de la Ciudad de Buenos Aires que reflejó que casi 1 de cada 3 (27%) había fumado en pipa de agua al menos una vez, mientras que entre los fumadores ese valor trepaba al 40%. Respecto de su conocimiento sobre la existencia de bares específicos para fumar pipa de agua, 2 de cada 10 (18,7%) respondieron que conocían alguno, y el 7,3% los había visitado alguna vez para fumar. Llamativamente, cuando se les preguntó si fumar con pipa de agua era perjudicial para la salud, casi 3 de cada 10 (29%) respondieron negativamente, y 1 de cada 4 (39%) consideraba que representa menos riesgo que el consumo de cigarrillos convencionales.

También llamada ‘Shisha o Narguile’, la Pipa de Agua es una estructura formada por una parte superior en la que se coloca tabaco y sustancias saborizantes y aditivos que hacen más placentero el acto de fumar, un conducto por el que circula el humo, la base que contiene agua expuesta al fuego o carbón, y una manguera o tubo de aspiración.

El trabajo denominado ‘Conocimiento y consumo de Narghile entre universitarios en CABA: un estudio descriptivo’, fue llevado a cabo por el Centro de Investigaciones de Enfermedades No Transmisibles (CIENTA) entre los meses de junio y julio de 2015 e indagó sobre 1.709 estudiantes (edad promedio 22 años) de las facultades de medicina, psicología, abogacía, ciencias económicas, farmacia y bioquímica y odontología de la Universidad de Buenos Aires. Su objetivo principal fue conocer el porcentaje de consumo de pipa de agua en esa población y evaluar el grado de conocimiento sobre el riesgo a la salud de su utilización y sobre la existencia de lugares en CABA adonde fumar mediante este sistema.

“Entre los resultados, nos sorprendió por un lado la alta prevalencia de tabaquistas en la población encuestada (34,7%), y luego ver que el 27,2% había probado pipa de agua. Pero lo que más nos llamó la atención, en una población con elevada formación académica, fue que cuando se les preguntó por su percepción de riesgo entre el consumo de tabaco y el de shisha, casi 4 de cada 10 (39%) respondieron que con la pipa de agua el riesgo para la salud era inferior”, manifestó el Dr. Darío Marsicano, médico cardiólogo y Presidente de CIENTA.

Para Ehsan Latif, Director de Control de Tabaco de la ‘Unión Internacional contra la Tuberculosis y las Enfermedades Respiratorias’ (La Unión), uno de los invitados extranjeros que participaron de la reunión científica, “todos los productos del tabaco son dañinos para la salud y causan muerte prematura y discapacidad a nivel mundial. Particularmente, el uso de shisha o pipa de agua representa un camino de iniciación en el hábito de fumar entre los más jóvenes, ya que se sabe que los saborizantes y aditivos aumentan el consumo de productos del tabaco”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), fumar en pipa de agua implica un consumo de tabaco mayor al que suele producirse cuando se fuma un cigarrillo. El fumador de cigarrillos suele pitar entre 8 y 12 veces durante unos 5 a 7 minutos e inhala entre 0,5 y 0,7 litros de humo, mientras que un fumador de pipa de agua realiza entre 50 y 200 pitadas en un lapso de entre 20 y 80 minutos e ingiere entre 0,15 y 1 litro de humo por pitada. Es decir que, en una sesión, el fumador de pipa de agua inhala el equivalente a 100 cigarrillos (o más)[1].

“Si bien nuestra legislación prohíbe expresamente fumar en lugares cerrados de acceso público, hay quienes pretenden eludir la norma aduciendo que la pipa de agua no es tabaco o que no causa daño para la salud: nada más alejado de realidad. Quienes la consumen están fumando tabaco con similares o mayores perjuicios que con los métodos convencionales”, alertó el Dr. Sergio López Costa, médico urólogo especialista en Medicina Sanitaria, experto en Control del Tabaquismo y Vicepresidente de CIENTA

En opinión de la Lic. Victoria Roldán Méndez, Diputada por la Ciudad de Buenos Aires, “casos como éste de la pipa de agua ponen en evidencia la importancia de que las leyes de control de tabaco sean lo suficientemente dinámicas como para poder adaptarse a los nuevos desafíos que se presentan, evitando dejar baches o aspectos no definidos que luego puedan suscitar controversias”.

La Unión manifiesta que las leyes de ambientes libres de humo han estimulado a la industria a crear alternativas que se presentan como menos nocivas para la salud, pero que son adictivas y su humo tan o más toxico que el del cigarrillo. Al haber un vacío legal su uso estará permitido hasta que se corrija.

“A la hora de legislar sobre ambientes libres de humo, debemos ir más allá del consumo de cigarrillo: la ley debe también contemplar un límite para el uso de todo tipo de productos derivados del tabaco”, agregó el Dr. Latif.

“Vemos con enorme preocupación el crecimiento de esta ‘moda’ entre nuestros jóvenes, que se inician en el tabaquismo sin saberlo, pensando que la pipa de agua es otra cosa o que no les causa daño. Sin duda es una estrategia más de la industria tabacalera para seguir sumando adeptos, que luego migrarán a los cigarrillos convencionales”, completó el Dr. Marsicano.

Para finalizar, el Dr. Latif trasladó, en nombre de La Unión, sus felicitaciones a la comunidad médica argentina por iniciar este diálogo acerca de todos los productos del tabaco y plantear la necesidad de regular su consumo: “Es un honor para nosotros colaborar en esta tarea y vamos a continuar apoyando a la Argentina en sus esfuerzos por llevar adelante políticas y programas de control del consumo de tabaco”.

 

Conclusiones de la Organización Mundial de la Salud sobre Pipa de Agua

  • 1.Fumar tabaco en pipa de agua es un riesgo potencial para la salud y para cualquier otra persona expuesta al humo del tabaco.
  • 2.Fumar tabaco en pipa de agua no es una alternativa mejor que fumar tabaco en cigarrillos.
  • 3.Una sesión típica de consumo de tabaco en pipa durante una hora aproximadamente implica inhalar entre 100 y 200 veces el volumen de humo que se inhala al fumar un cigarrillo.
  • 4.Aun después de estar en contacto con el agua, el humo que genera la pipa contiene elevados niveles de compuestos tóxicos como monóxido de carbono, metales pesados y productos químicos cancerígenos.
  • 5.Las fuentes de calor para la combustión del tabaco implican el uso de carbón, lo cual aumenta el daño para la salud, ya que la combustión de carbón tiene componentes tóxicos como niveles elevados de monóxido de carbono, metales y químicos cancerígenos.
  • 6.La mujer embarazada y el feto son particularmente vulnerables en caso de estar expuestos en forma activa o involuntaria al humo de la pipa de agua.
  • 7.El humo de segunda mano de la pipa de agua es una mezcla de humo de tabaco y humo de combustión. Por consiguiente, es altamente peligroso para la salud.
  • 8.No hay evidencia de que el uso de dispositivos o accesorios para pipa de agua mitigue el efecto nocivo del tabaquismo.
  • 9.Compartir boquillas para pipa de agua implica un riesgo de transmisión de enfermedades contagiosas como la tuberculosis y la hepatitis.
  • 10.El consumo de tabaco en pipa de agua suele venir acompañado del uso de endulzantes y saborizantes para mejorar el sabor del tabaco. El sabor dulce y el gusto del humo explica por qué mucha gente, especialmente los jóvenes, se inician en el consumo del tabaco mediante el uso de pipa de agua.

 

Acerca de la Pipa de Agua

También llamada ‘narguile’, shisa’, ‘goza’ o ‘hookah’, la pipa de agua encuentra su origen hace unos 400 años en los pueblos originarios de África y Asia.

Consiste en un dispositivo con una base con agua expuesta al fuego o al carbón encendido, un conducto ascendente con una manguera en su interior y una manguera o conducto de aspiración. En la parte superior se coloca el tabaco y los saborizantes o aditivos.

Cuando el aire caliente entre en contacto con el tabaco forma un humo que se inhala. En algunos casos, se utilizan boquillas que supuestamente (no demostrado) atenuarían el efecto nocivo del humo.