Beber preferentemente agua contribuye a reducir la ingesta de calorías innecesarias

11 de julio de 2012, 18:50.

Beber preferentemente agua contribuye a reducir  la ingesta de calorías innecesarias

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La Sociedad Argentina de Nutrición acaba de publicar un documento elaborado por un panel de expertos en nutrición y metabolismo, en el que se establece la necesidad de promover una mejora en los hábitos de ingesta de líquidos de los argentinos, para lo cual se elaboró una serie de recomendaciones específicas. Entre ellas se destaca que el agua debe ser la primera opción y es conveniente moderar el consumo de bebidas azucaradas, que aportan calorías ocultas. Asimismo se aconseja beber 2 a 2,5 litros de líquidos por día, preferentemente en forma de agua.

Recomiendan tomar agua potable en lugar de bebidas e infusiones azucaradas para prevenir el aumento de peso y la obesidad, porque de esa manera se evita la ingesta de calorías sin valor nutricional. Ésta y otras conclusiones acaban de ser publicadas en un documento de la Sociedad Argentina de Nutrición, elaborado por un panel de expertos en hidratación, nutrición, obesidad y deporte, que se reunió para trabajar mancomunadamente en el abordaje integral de la problemática y desarrollar estrategias para mejorar la calidad de la ingesta de líquidos en nuestro país.

“Los argentinos toman una cantidad adecuada de líquido por día; el problema es que, según reveló el estudio HidratAR[1], apenas el 21 por ciento del líquido diario proviene de agua pura, que es lo mejor para el organismo, pero más de la mitad del líquido ingerido proviene de bebidas e infusiones con azúcar”, señala el médico especialista en nutrición Edgardo Ridner, actual presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición.

La ingesta excesiva de calorías innecesarias a través de la hidratación preocupa a los especialistas por el impacto sobre el estado nutricional. En la Argentina, el 53,4 por ciento de la población padece de sobrepeso u obesidad, según cifras oficiales[2].

 

Beber agua como estrategia para el descenso de peso

El agua no aporta calorías, es la bebida natural. Además, según los nutricionistas, genera una sensación de saciedad que puede ser aprovechada por los que desean bajar de peso. “Tomar agua es perder peso”, revela la médica especialista en nutrición Mónica Katz. De hecho, un estudio realizado en Estados Unidos con 4.755 individuos mostró que los que beben un litro y medio de agua por día y además ingieren una alimentación saludable que contenga frutas, vegetales y lácteos descremados,  poseen un gasto energético 9 por ciento mayor (194 kcal/día) que el resto que no bebe ese volumen[3].

Los resultados de aumentar el consumo de agua pueden ser sorprendentes. “Si una persona tomara 1,5 litro de agua por día, en un año quemaría 17.400 calorías, cifra que causaría una pérdida de 2,5 kg”, afirma Katz, directora de la Carrera de Médico Nutricionista de la Universidad Favaloro. “Dado que aumenta la saciedad, beber agua con gas es inclusive mejor, siempre que una persona no padezca de acidez, úlcera o hernia hiatal”.

Varios mecanismos explican por qué el líquido contribuye al descenso de peso: en primer lugar, señala Katz, el agua ocupa un lugar en el estómago, lo cual produce una sensación de saciedad mecánica. Además, el agua diluye la concentración de sales en la sangre (la osmolaridad),  estimula el sistema nervioso simpático, lo que dispara la producción de noradrenalina y, con ella, la degradación de lípidos. En tercer lugar, el agua aumenta la liberación de dopamina en el cerebro, un neurotransmisor ligado a la sensación de recompensa. Por lo tanto, después de beber agua, el organismo siente menos deseo de ingerir alimentos placenteros con exceso de calorías. Por último, beber agua fría obliga al organismo a invertir energía en calentarla hasta los 37 grados del cuerpo, lo que implica un gasto extra de unas 100 calorías.

“Ante la epidemia de obesidad, tenemos que ser conscientes de que contamos con un recurso económico para contrarrestarla: el agua”, subraya Katz. Su recomendación es tomar dos vasos de agua unos 20 minutos antes de cada comida, para disminuir el hambre y la ingesta de calorías. Ofrecer agua es cuidar la salud del otro.

El consumo actual de agua pura es insuficiente

Hay una gran oferta de bebidas muy ricas en calorías. Ésa es una de las razones de la ingesta calórica excesiva sin valor nutricional, según un análisis realizado en septiembre de 2011 por el Lic. Sergio Britos, profesor de la Escuela de Nutrición de la Facultad de Medicina de la UBA.

“La población consume una gran cantidad de calorías dispensables con los alimentos y las bebidas, incorporando azúcares y grasas de mala calidad que no son necesarios para nutrirse, pero que generan un aumento de peso”, advierte Britos, quien además dirige la Carrera de Nutrición de la Universidad de La Plata.

Es preocupante el bajo consumo de agua en niños, en contraste con el consumo excesivo de azúcar, especialmente en los niños. “Las gaseosas e infusiones con azúcar aportan el 14% de las calorías que ingieren los alumnos de escuelas bonaerenses. Debemos insistir en que los chicos tomen agua común”, subraya Britos.

“Entre todas las fuentes posibles de bebidas, no menos de 8 vasos debería ser bajo la forma de agua pura, mientras que en términos de bebidas azucaradas, las mismas no deberían superar los 250 ml diarios, el equivalente a un vaso alto”, según el licenciado Britos. Por su parte, el contenido de sodio en las aguas y bebidas no es preocupante en el contexto de una dieta habitual.  Tampoco lo es el contenido de edulcorantes artificiales, en el caso de bebidas con sabor no calóricas. Aun así, es conveniente que las madres se esfuercen en los primeros años de vida por estimular el consumo de agua como bebida de elección en sus hijos.

El agua, tan vital para el ser humano como el aire

El agua constituye alrededor del 60% del cuerpo adulto. Los músculos, el cerebro, las células y la sangre están compuestos por agua en una proporción equilibrada para mantener la salud. El líquido ayuda a llevar los nutrientes y el oxígeno a las células, y también a eliminar los residuos producidos por éstas durante el metabolismo normal.

El agua del organismo proviene en un 80 por ciento de los líquidos ingeridos, y en un 20 por ciento del agua contenida en alimentos, especialmente en vegetales y frutas. Tomar poca agua o perderla rápidamente son caminos que conducen igualmente a la deshidratación. Cuando el organismo elimina un 2 por ciento de su peso en agua, la salud se pone en peligro.

“Cuando el cuerpo se deshidrata, aparecen primero una disminución en el rendimiento intelectual, fatiga muscular, calambres y sueño. Dependiendo de la cantidad de agua perdida, una persona puede desmayarse, entrar en coma y hasta llegar a la muerte”, advierte el Dr. Edgardo Ridner. 

El mecanismo de la sed, que da una señal de alerta al organismo para beber, sólo se pone en marcha tardíamente en los seres humanos, cuando se ha perdido ya entre el 1 y el 2 por ciento del peso corporal en agua. Por eso, los especialistas en nutrición aconsejan mantener una hidratación frecuente, tomando agua antes de llegar a sentir sed.

Es muy importante que los profesionales de la salud hagan hincapié en la ingesta sana de líquidos. En la misma línea, Ridner, para quien la hidratación es parte fundamental de una alimentación saludable, señaló: “por un lado, recomendamos que el Estado haga campañas educativas para difundir la adopción de hábitos saludables y la importancia de la hidratación, que se inculque el hábito de beber agua y, también, pedimos que coloquen bebederos en las escuelas. Además, sugerimos que la industria disminuya el contenido de azúcar en las bebidas”.

Acerca del Panel de Expertos

El 28 de septiembre de 2011 se llevó a cabo una reunión entre expertos de áreas vinculadas a la nutrición y el metabolismo, en el que se expuso y discutió una variedad de temas vinculados al rol del agua como nutriente, habiéndose arribado a conclusiones y recomendaciones de utilidad para los profesionales de la salud, las autoridades y la comunidad en general. La iniciativa contó con la colaboración del Departamento Hidratación y Salud de Aguas Danone de Argentina.

Participaron: Dr. Edgardo RidnerMédico Especialista en Nutrición, Presidente Sociedad Argentina de NutriciónDra. Mónica KatzMédica Especialista en Nutrición, Directora de la Carrera de Médico Especialista en Nutrición con Orientación en ObesidadLic. Sergio BritosDirector de la Carrera de Nutrición de la Universidad de BelgranoDr. Esteban CarmuegaMédico Pediatra, Director del CESNI (Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil)Dr. Juan Carlos MazzaMédico especialista en Medicina del Deporte, Presidente de la Asociación Argentina de Medicina del Deporte y Ciencias del EjercicioDr. César CasávolaMédico Especialista en Nutrición y Especialista en Cardiología, Jefe del Servicio de Nutrición y Soporte Nutricional del Hospital Alemán;  Dra. Liliana JiménezNutricionista,  Directora del Departamento de Hidratación y Salud,  Danone Research,  FranciaLic. Marina TorresaniDoctora de la UBA en el Área de Nutrición, Profesora adjunta a cargo de las Cátedras de Dietoterapia del Adulto y del Niño de la Carrera de Nutrición de la Facultad de Medicina de la UBADra. Rosa LabancaMédica Especialista en Nutrición, ex Presidente SAOTA; Dra. Marcela de la Plaza, Médica Especialista en Nutrición, Directora Curso Nutrición Clínica de la Sociedad Argentina de Nutrición.