Alergia a la proteína de la leche de vaca, una más que está en aumento

20 de agosto de 2013, 07:33.

Alergia a la proteína de la leche de vaca, una más que está en aumento

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Los especialistas advierten que los problemas inmunológicos tienen mucha relación con factores que alteran la flora intestinal protectora. Por ello recomiendan para preservarla: evitar el uso innecesario de antibióticos, propiciar más partos naturales y la lactancia materna inmediata. La recomendación surgió durante el Segundo Encuentro Latinoamericano de Temas selectos en nutrición.

Cada vez es más frecuente encontrar niños con alergia a la proteína de la leche de vaca. Hay dos formas de presentación de estas reacciones: Una es de fácil identificación porque el niño muestra un brote en la piel o hinchazón en los labios. “El problema de los chicos con esta presentación es que la leche está en muchos alimentos y si reaccionan así y siguen consumiendo productos que contienen leche escondida en su preparación (galletas, golosinas, etcétera) pueden tener una reacción alérgica aguda severa”. Así lo advirtió Marina Orsi, presidenta de la Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición durante el Segundo Encuentro Latinoamericano de Temas selectos en nutrición.Por otra parte, existe una presentación retardada que provoca síntomas y signos que pueden confundirse con otras afecciones, tales como la presencia de sangre y moco en la materia fecal, vómitos o diarrea. “Lo importante es hacer el diagnóstico correcto y no apresurarse en quitar la leche cuando no se está seguro de que se trate de una alergia de este tipo”

Actualmente, se calcula que la presencia de esta alergia se da entre el 2 y el 7% de los niños y obedece a múltiples factores, pero el que más predomina según la doctora Orsi es “el excesivo uso de antibióticos, que elimina la flora bacteriana de los intestinos, responsable de la protección inmunológica”. También influye de manera importante la disminución de los nacimientos por parto vaginal. La cesárea no le permite al niño tomar contacto con la flora bacteriana vaginal que al incorporarla en su organismo pasará a formar parte de su propio escudo protector inmunológico.

En este sentido la doctora Orsi aseguró que “alterar la flora intestinal tiene un alto costo para la salud, por ello una forma de protegerla es no sobremedicar a los niños con antibióticos, propiciar más partos naturales, poner al niño al pecho apenas nace para aprovechar el gran valor del calostro y sostener la lactancia materna la mayor cantidad de tiempo posible”.

A la hora de detallar la importancia del tratamiento, la doctora Marina Orsi explicó que consiste en la exclusión de la leche de la alimentación infantil, “lo cual no es para nada simple” aclaró. Por eso en su conferencia durante el Segundo Encuentro Latinoamericano de Temas selectos de Nutrición, convocó nuevamente a los pediatras a realizar el diagnóstico con mucha conciencia.  Ante la necesidad de eliminar la leche de vaca, el tratamiento consiste en el uso de una fórmula especial de leche extensamente hidrolizada. “No se recomiendan fórmulas de leche de soja antes del sexto mes de vida y por supuesto la exclusión total de los lácteos de la dieta”.

En este sentido, la doctora Orsi fue contundente respecto del uso de una fórmula especial de hidrolizados extensos durante seis meses y negó la posibilidad de que la leche de cabra, oveja o burra sea una alternativa.  “Generalmente los niños tienen alergia a la proteína de todas las leches animales”. El tratamiento prevé que luego de comprobar que realmente existe una alergia a la proteína de leche de vaca, la dieta de exclusión con leche extensamente hidrolizada (tienen menos proteína de vaca) debe durar seis meses y luego se expondrá nuevamente al niño a la leche de vaca. Sólo en casos de alergia grave se usa otra fórmula de leche en base a aminoácidos.

Finalmente, la profesional valoró la importancia de este encuentro para que “no se nos pasen sin diagnosticar niños que se desnutran y llegue su salud a situaciones de riesgo, ni pedirle hacer dietas sumamente complicadas a niños que no la necesitan”.